La economía británica ha decepcionado al mercado después de conocerse su inesperada contracción al final del año. En concreto, el Producto Interior Bruto (PIB) de Reino Unido mostró una caída del 0,5% en el cuarto trimestre respecto a los tres meses anteriores.
El descenso se ha debido, principalmente, a una importante caída del sector de la construcción y al retroceso de los servicios, afectados por el mal tiempo registrado durante esa época en el país. Según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONS), en términos interanuales, el PIB se incrementó un 1,7%.







