El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo antes de verano que la existencia del euro era «irreversible». A partir de aquel momento, los mercados de la deuda se tranquilizaron, países como Italia y España respiraron y, tal y como ha desvelado este lunes Fitch Ratings, el dinero volvió a fluir hacia el Viejo Continente.
Prueba de ello, según informan los analistas de la calificadora, es que los fondos monetarios americanos incrementaron de nuevo en septiembre su exposición a las entidades financieras de la zona del euro y encadenan, de este modo, ya tres meses consecutivos al alza.
Así, a finales de septiembre, el peso de la deuda bancaria de la región en las carteras de estos fondos representaba el 10,6% de las mismas. Una cifra que supone un incremento del 16%, según los datos de Fitch.
No obstante, pese al aumento comentado, este dato continúa estando un 70% por debajo de las cifras máximas alcanzadas en mayo de 2011. Los expertos de Fitch consideran que estos elevados porcentajes no se volverán a registrar por el momento debido a que aún domina la cautela en el sentimiento de los inversores.
Los mayores flujos de dinero nuevo a bancos de la zona del euro estuvieron dirigidos a las entidades francesas, que suponen ya un 3,9% de los activos totales de los fondos monetarios y marcan un nuevo récord este año. El incremento en estas posiciones ha sido del 44% respecto agosto.







