Gazprom ha comenzado a recortar el suministro de gas a Bielorrusia después de que fracasaran las negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre el pago de la deuda. La medida podría afectar a los consumidores europeos, ya que por los gasoductos bielorrusos transita cerca del 20% del gas natural que Rusia destina a Europa, aunque Minsk ha asegurado que adoptará las medidas pertinentes para evitar que esto suceda.
También Naftogaz, la gasista estatal de Ucrania, por cuyos gasoductos fluye casi el 80% del gas que exporta Rusia a Europa, ha afirmado que está dispuesta aumentar, en caso de que sea necesario, el volumen del tránsito.
El presidente de Gazprom, Alexéi Miller, explicó que el recorte de los suministros se lleva a cabo de manera progresiva. Ha comenzando con una reducción del 15% del volumen diario, para llegar hasta el 85%. Desde comienzos de año, Rusia subió el precio del gas a Bielorrusia de 150 dólares por 1.000 metros cúbicos a 169,20 dólares en el primer trimestre de 2010 y 184,80 dólares en el segundo. Pero Minsk continúa pagando la tarifa del año anterior, lo que ha generado ya una deuda de 200 millones de dólares (unos 162 millones de euros). Según aseguran las agencias rusas, Bielorrusia reconoce la deuda, pero ha propuesto pagar con máquinas, equipos y otras mercancías”.
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev subrayó que, de acuerdo a las leyes del país, todos los pagos extranjeros deben efectuarse en divisas y agregó: “Gazprom no puede aceptar el pago de deudas en empanadas, en mantequilla, en queso o en otros medios de pago”.
Las disputas por el precio del gas entre Rusia y sus vecinos son una constante fuente de preocupación en Europa, sobre todo desde enero de 2009, cuando Moscú cortó el suministro a Ucrania durante casi dos semanas, lo que afectó a 17 países, entre ellos Alemania, Grecia, Turquía y Rumania.







