El calificativo que los inversores utilizarían para definir la intervención del ministro de Finanzas británico, Alistair Darling, a la hora de presentar el Presupuesto del Estado de este año podría ser `ambiguo´. Así lo ha afirmado la prensa local, que considera las próximas elecciones generales como un factor clave para buscar la motivación moderada del discurso de Darling.
El ministro se comprometió a reducir el déficit más rápido de lo previsto, mientras que su Plan incluye impuestos para que los más privilegiados ayuden a paliar los efectos de la crisis.
Las medidas presentadas tienen como objetivo que, para el ejercicio fiscal 2010-2011, la previsión de endeudamiento se reduzca hasta los 163.000 millones de libras (181.800 millones de euros), frente a los 176.000 millones de libras estimados en diciembre. De cara a 2013-2014, Darling subrayó que la deuda sería 100.000 millones de libras (111.500 millones de euros), menor de lo pronosticado en el presupuesto del año anterior. En 2014-2015 esperan que la deuda se sitúe en 74.000 millones de libras o 4% del PIB.
En cuanto al crecimiento, Darling mantuvo sin cambios la previsión para 2010 en 1%-1,5%, mientras que revisó a la baja la de 2011, a entre 3% y 3,5%, comparado con el 3,25%-3,75% de diciembre. El ministro consideró “erróneo y peligroso” reducir el gasto público.







