Los inversores comienzan a rentabilizar sus rescates a la banca

Las subidas registradas en Bolsa por los grandes bancos internacionales han comenzado a ser aprovechadas por aquellos inversores que en su día acudieron al ‘rescate’ de ellos con inversiones multimillonarias y que ahora pueden sacar una buena rentabilidad al deshacer sus inversiones. Un ejemplo de esta nueva tendencia es el vehículo inversor de Abu Dhabi, que ha ganado 1.500 millones de libras con su inversión en Barclays.

Petroleum Investment Company (IPIC), fondo de Abu Dhabi, decidió ayer vender parte de su participación en Barclays para aprovechar el rally del 54% que han experimentado sus acciones desde otoño del año pasado, fecha en la que el fondo invirtió 2.000 millones de libras en la entidad británica.

En concreto, el fondo árabe ha vendido 1.300 millones de acciones a 0,26 libras cada una, equivalentes a 3.500 millones de libras. Con esta operación, dirigida por Credit Suisse, IPIC ha conseguido ganar 1.500 millones sobre la inversión inicial o un 75%. Además, el fondo árabe también está considerando poner a la venta un paquete de instrumentos de reserva de capital (RCI, por sus siglas en inglés) valorados en 1.250 millones de libras, con los que actualmente se embolsa un cupón del 14% anual en un acuerdo vigente hasta 2019.

Warren Buffet también hizo negocios redondos en medio del desconcierto que asoló Wall Street el otoño pasado y ahora podría comenzar a hacer caja con sus preferentes en Goldman Sachs. El conocido como ‘Oráculo de Omaha’ inyectó 5.000 millones de dólares en el banco estadounidense, en un movimiento que algunos interpretaron como un intento de ayuda a la firma, pero lo cierto es que puede sacar un gran partido con la operación. Esta inversión, que ya le ofrecía una rentabilidad anual del 10%, podría proporcionarle ahora mayores beneficios.

Buffet tiene derecho a comprar otros 5.000 millones de títulos a 115 dólares por acción y estos warrants son ahora mucho más valiosos después del rally bursátil que ha experimentado Goldman Sachs en los últimos meses. El valor de mercado del banco estadounidense se ha más que duplicado desde que sus acciones tocaran mínimos el pasado 21 de noviembre. Sus títulos cerraron ayer en 143,13 dólares.

El que es uno de los hombres más ricos del mundo podría comprarlas a 115 dólares y si decidiera a venderlas podría cosechar unos beneficios cercanos a los 1.500 millones de dólares.

No obstante, no todos los negocios han salido bien para estos inversores. Como muestra, Temasek, fondo de inversión soberano de Singapur, vendió su participación del 3% en Bank of America en el primer trimestre del año, asumiendo una pérdida de unos 3.000 millones de dólares, para reenfocarse en los mercados emergentes. Temasek había invertido en Merrill Lynch en los primeros momentos de la crisis financiera. Sin embargo, la entidad se vio obligada a ser absorbida por Bank of America, operación que se completó el pasado mes de enero.

El otro fondo soberano de Singapur, el Government of Singapore Investment Corp o GIC, también acudió en su momento al rescate de otras entidades, como UBS o Citigroup. En el caso de la entidad estadounidense, GIC ha decidido seguir adelante con su apuesta y el pasado mes de febrero decidía convertir sus bonos en acciones preferentes del Grupo a un precio de 3,25 dólares el título.