Las agresivas ofertas de las inmobiliarias aún les proporcionan margen de beneficio

Bélgica no ampliará la edad de jubilación. La huelga general que paralizó ayer Bélgica ha llevado al primer ministro del país, el socialista Elio di Rupo, a echar para atrás esta medida, propuesta para recortar el déficit presupuestario. El movimiento abre un conflicto con el Gobierno de Angela Merkel, que ha impuesto tesis como ésta en toda Europa.

El jefe del Ejecutivo belga se ha comprometido a cumplir con el objetivo del déficit (que cierre el año en el 3% del PIB) sin la necesidad de materializar esta propuesta. Pero va más allá y tampoco recortará el salario de los funcionarios ni dejará de vincular los salarios a la inflación.

“La edad legal de jubilación se mantendrá en 65 años. Los sueldos, la pensiones y las prestaciones sociales tendrán en cuenta la inflación”, ha asegurado Di Rupo, que se ha comprometido a equilibrar el presupuesto en 2015.

La huelga afectó a las grandes compañías, a los polígonos industriales, al puerto de Amberes y a los medios de transportes, no solo urbanos, sino internacionales: los trenes de gran velocidad con origen y destino en Bruselas ya dejaron de operar a última hora de la tarde del domingo.

Los paros con los que los sindicatos belgas recibieron el Consejo Europeo no hicieron mella en los líderes de los Veintisiete, que en ningún momento se vieron afectados por la huelga.