La evolución bursátil sitúa a la compañía española no solo como líder del mercado nacional, sino también como la firma más alcista entre las grandes empresas europeas de defensa.
El repunte del gasto militar ha favorecido al sector, pero Indra destaca por un cambio estructural reconocido por los inversores
Liderazgo absoluto en el Ibex 35
Desde enero de 2025, Indra ha más que triplicado su valor en Bolsa, elevando su capitalización desde unos 3.200 millones de euros hasta cerca de 10.300 millones de euros, niveles nunca vistos en su historia. Este avance la convierte en el gran protagonista del mercado español tanto en 2025 como en el inicio de 2026.
| Indicador | Enero 2025 | Enero 2026 |
|---|---|---|
| Capitalización bursátil | 3.200 millones de euros | 10.300 millones de euros |
| Revalorización de la acción | — | +224% |
Este comportamiento se produce en paralelo a una revisión al alza del valor estratégico de las compañías de defensa, en un entorno internacional marcado por la inestabilidad.
Un sector impulsado por la tensión internacional
La guerra en Ucrania, el conflicto en Oriente Próximo y el deterioro del entorno de seguridad global han provocado un aumento sostenido del gasto en defensa en Europa. Este contexto ha impulsado a todo el sector, como refleja la fuerte revalorización de otras compañías europeas.
| Compañía | País | Revalorización |
|---|---|---|
| Indra | España | 224% |
| SAAB | Suecia | 218% |
| Rheinmetall | Alemania | 175% |
| Hensoldt | Alemania | 155% |
La geopolítica ha actuado como acelerador sectorial, pero no explica por sí sola el liderazgo de Indra
Resultados récord y visibilidad de crecimiento
Más allá del contexto internacional, el mercado ha respaldado el desempeño operativo de la compañía. En los nueve primeros meses del año, Indra alcanzó un beneficio neto récord de 215 millones de euros, un 88% más, con ingresos de 2.450 millones de euros y una cartera de pedidos de 9.474 millones de euros.
El crecimiento ha estado impulsado por defensa (+16%) y gestión del tráfico aéreo, ATM (+25%), lo que ha permitido a la compañía adelantar un año los objetivos iniciales de su plan estratégico.
Indra como eje del ecosistema español de defensa
Desde la llegada de Escribano, Indra ha reforzado su papel como compañía tractora del sector en España. La empresa concentra una parte sustancial de las adjudicaciones del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, que ha movilizado 6.890 millones de euros en créditos al 0%, de los que el 95% afecta directa o indirectamente a la compañía.
A ello se suma su liderazgo en grandes programas europeos, como el FCAS, que aportan visibilidad a largo plazo y refuerzan su perfil industrial.
El mercado valora la posición estructural de Indra en los grandes programas de defensa, no solo el ciclo coyuntural
Diversificación más allá del ciclo bélico
El rally bursátil también se apoya en operaciones y contratos no ligados directamente a conflictos armados. A finales de diciembre de 2025, Indra completó la compra del 89,68% de Hispasat por 725 millones de euros, reforzando su posicionamiento en defensa y espacio.
En paralelo, la compañía ha consolidado su liderazgo en gestión del tráfico aéreo con el lanzamiento del satélite IOD-2 de Startical, dentro de un proyecto que prevé una constelación de más de 200 satélites. Además, se adjudicó un contrato de 342 millones de euros con la FAA de EEUU para la modernización del sistema nacional del espacio aéreo.
En movilidad, Indra cerró recientemente un contrato de 975 millones de euros con Transport for London para el sistema de ticketing del transporte público londinense.
Tecnología e inteligencia artificial como palanca adicional
La compañía ha reforzado su apuesta tecnológica con la creación de IndraMind, la nueva división de ciberdefensa y ciberseguridad basada en IA, que arranca con 3.000 empleados y una facturación anual de 300 millones de euros, ampliando su perfil más allá del negocio estrictamente militar.
Un rally explicado por la ejecución
La tensión geopolítica ha abierto una ventana de oportunidad para el sector de defensa, pero en el caso de Indra el mercado ha reconocido algo más profundo: una transformación estratégica, una ejecución consistente y una diversificación de ingresos que aporta visibilidad a largo plazo. En este contexto, las guerras han actuado como detonante, pero el fuerte avance en Bolsa refleja, sobre todo, la confianza de los inversores en el nuevo perfil de la compañía.







