Con esta operación, el Grupo ha recibido un total de 171 millones de euros, incluyendo el precio de las acciones de la compañía (128 millones) y un dividendo distribuido antes del cierre (43 millones).
Los activos vendidos incluyen 158 megavatios (MW) de capacidad eólica operativa, puesta en marcha por Iberdrola desde su entrada en el país en 2008, detalla en una nota. De esta capacidad total, 124 MW ya están vendiendo su energía en el mercado libre tras completar el periodo tarifario regulatorio de 15 años, y los 34 MW restantes lo harán en menos de un año.
Esta operación forma parte de la estrategia de Iberdrola de centrar sus inversiones en sus negocios principales —principalmente redes reguladas o generación con contratos a largo plazo— y en mercados clave como los Estados Unidos y el Reino Unido. Siguiendo esta estrategia, Iberdrola Energía Internacional ha establecido como prioridades de inversión otros mercados de la UE y Australia.







