El consejero delegado, Luis Gallego, ha reconocido que los efectos del aumento del precio del combustible “inevitablemente” provocará unos beneficios inferiores a los previstos inicialmente para 2026, recoge Europa Press.
La cobertura del queroseno en el grupo es del 70% para lo que resta de año. Aunque, según la curva de combustible a fecha de 5 de mayo de 2026, incluyendo posiciones de cobertura y los costes de sostenibilidad, el coste de combustible ascendería a aproximadamente 9.000 millones de euros.
“Actualmente, no observamos ningún problema con la disponibilidad de combustible en nuestros mercados principales, especialmente dado que nos beneficiamos de nuestra inversión en el autoabastecimiento de combustible en nuestros aeropuertos principales”, ha resaltado Gallego, además.
En este escenario, IAG ha señalado que la capacidad será inferior al aumento del 3% previsto en los resultados anuales presentados en febrero, como consecuencia de las medidas adoptadas. En la actualidad, prevé aumentar la capacidad alrededor del 1% en el segundo trimestre y alrededor del 2% en el tercer trimestre.
Flujo de caja e ingresos
Asimismo, espera generar un flujo de caja libre significativo durante el año pero, dado el impacto del conflicto en Oriente Medio, este será inferior a los aproximadamente 3.000 millones de euros estimados anteriormente. Ahora se estima que la inversión en inmovilizado ronde los 3.500 millones de euros, según la citada agencia.
En cuanto al primer trimestre, el ‘holding’ aeronáutico ingresó 7.181 millones de euros, un 2% más, de los que 6.226 millones provenían por ingresos del pasaje, mientras que el beneficio operativo fue de 351 millones, lo que representa un ascenso del 77,3% con respecto a un año antes.
Asimismo, IAG mantiene un sólido balance con una deuda neta de 4.183 millones de euros, un 30% más baja, mientras el apalancamiento neto se situó en 0,5 veces. De su lado, la liquidez alcanzó los 12.731 millones de euros, un 16% más.






