El sindicato denuncia que este ciclo educativo presenta “históricamente” déficits estructurales derivados de la “insuficiente atención” por parte de las Administraciones Públicas y de las “condiciones impuestas en el ámbito empresarial”. “Esta situación ha generado un progresivo deterioro de las condiciones laborales y de la calidad del servicio, así como un creciente malestar entre las trabajadoras del sector”, afirma Comisiones.
Entre sus reivindicaciones, la reducción de ratios, el reconocimiento efectivo del carácter educativo de la etapa, la implantación de la pareja educativa como garantía de calidad, los apoyos educativos a las niñas y niños con necesidades educativas y, sobre todo, la mejora de las condiciones laborales, especialmente en las titularidades privadas y de gestión indirecta.
El sindicato recuerda que la mejora de las condiciones laborales y retributivas se articula fundamentalmente a través de la negociación colectiva. En este sentido, reafirma su compromiso con unas “condiciones dignas, como ha quedado patente en su decisión de no suscribir el Convenio de Centros de Asistencia y Educación Infantil, al no garantizar estándares laborales adecuados”.
Este paro se une al protagonizado por las educadoras de la Comunidad de Madrid, que llevan en huelga indefinida desde principios del mes de abril.






