Sony conseguía hace unas semanas la prohibición de venta de PSJailbreak, el dispositivo que permite cargar y ejecutar copias ilegales en PlayStation 3. Pero un juzgado ha levantado esta prohibición y ha condenado a Sony a pagar las costas del proceso y a pagar una indemnización a todas las empresas a las que demandó, que asciende a 35.000 euros por la inactividad causada.







