El Gobierno de García-Page planea destituirle fulminantemente sin esperar a la renovación del Consejo de Administración. Habida cuenta de que Nacho Villa se ha atrincherado y no quiere dimitir como director de la televisión pública castellano-manchega, y de que el PP está bloqueando la renovación del Consejo de Administración parece que el nuevo Ejecutivo socialista ha preparado un plan b ya que no quiere incumplir la primera promesa que hizo cuando supo que iba presidir el Gobierno.
Eso es al menos lo que asegura elconfidencial.com que anuncia que “si en los próximos días el PP no se aviene a un acuerdo con el PSOE y Podemos, Page le destituirá fulminantemente sin contar con el visto bueno del Consejo de Administración”.
Al parecer, siempre según este medio online, “la tesis que plantea el Gobierno regional es que, según la ley de creación del canal, la opinión del Consejo de Administración es preceptiva pero no vinculante. Esto quiere decir que, si en los próximos días –hasta agotar el periodo ordinario de sesiones de las Cortes manchegas– no se alcanza un acuerdo global para elegir un nuevo Consejo que refleje el nuevo mapa político de la región, el Gobierno de Page procederá a nombrar directamente al sustituto de Nacho Villa aún con un Consejo en funciones y dominado por la mayoría absoluta del PP”.
Se trata, en todo caso, de un plan b, recalca elconfidencial.com que hace notar que el Gobierno de Castilla-La Mancha aún confía en que las filas de María Dolores de Cospedal terminen aceptando un consenso sobre los nuevos nombres que deben formar el Consejo de Administración.
La promesa de destituir de forma urgente a Nacho Villa fue formulada por el propio García-Page en el mismo discurso de la noche electoral. “Espero que esta misma noche esté presentando la dimisión (…) porque es una desvergüenza cómo ha tratado a esta región”, dijo.
Recalca esta digital, que tras la victoria socialista los encontronazos con Villa se han seguido sucediendo, recordando que a televisión relegó al minuto 21 de su informativo estrella la toma de posesión del propio Page como presidente en una decisión editorial que fue muy criticada por los trabajadores de la cadena.
La semana pasada, el vicepresidente regional, José Luis Martínez Guijarro, telefoneó a Villa para pedirle directamente que dimitiera y facilitase así el recambio al frente del canal. Pero Villa ha decidido enrocarse y, ahora sí, parece que el Ejecutivo manchego espera tener más suerte con inminente salida. Como director general, Villa percibe anualmente una retribución de 120.000 euros.






