El anuncio de Washington ha provocado una reacción inmediata de Francia, Reino Unido y varios países nórdicos, que han coincidido en defender la soberanía europea, la unidad de la UE y la necesidad de abordar cualquier discrepancia entre aliados a través del diálogo, no de la presión comercial.
Macron confirma el despliegue francés y rechaza las amenazas
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha confirmado la participación de Francia en las maniobras impulsadas por Dinamarca en Groenlandia y ha calificado de “inaceptables” las advertencias arancelarias de Trump. Según ha señalado en redes sociales, “las amenazas arancelarias no tienen cabida en este contexto” y ha advertido de que Europa responderá “de forma unida y coordinada” si se confirman.
Macron ha subrayado que Francia está comprometida con la soberanía y la independencia de las naciones y ha vinculado esta posición tanto al apoyo a Ucrania como a la decisión de participar en los ejercicios en el Ártico, al considerar que “la seguridad del Ártico y las fronteras de Europa están en juego”.
Francia mantiene su participación en las maniobras en Groenlandia y advierte de una respuesta europea coordinada ante los aranceles
Reino Unido critica una medida “totalmente errónea”
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha calificado la postura de Trump de “totalmente errónea”, al considerar que imponer tarifas a aliados en nombre de la seguridad colectiva de la OTAN carece de sentido. Starmer ha reiterado que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y que su futuro corresponde decidirlo a los groenlandeses y a los daneses.
Londres ha recordado además que la seguridad en el Ártico concierne a todos los aliados de la OTAN, especialmente ante la amenaza de Rusia, y ha insistido en la necesidad de actuar de manera conjunta.
Los países nórdicos denuncian el chantaje
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, ha afirmado que su país no permitirá ser “chantajeado” y ha recalcado que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre los asuntos relativos a la isla. Suecia, ha explicado, mantiene contactos intensos con otros países de la UE, con Noruega y con Reino Unido para articular una respuesta común.
En la misma línea, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, ha defendido la soberanía y la integridad territorial y ha mostrado su apoyo expreso a Dinamarca y Groenlandia. Stubb ha advertido de que los aranceles dañarían la relación transatlántica y podrían provocar “una peligrosa espiral”.
Por su parte, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ha subrayado que “las amenazas no tienen cabida entre aliados” y ha recordado que existe un amplio consenso en la OTAN sobre la necesidad de reforzar la seguridad en el Ártico, incluida Groenlandia.
Suecia, Finlandia y Noruega coordinan posiciones con la UE y Reino Unido ante el anuncio de Trump
Aranceles anunciados por EEUU
Trump ha anunciado que a partir del 1 de febrero impondrá aranceles adicionales del 10% a varios países europeos en represalia por su despliegue militar en Groenlandia, un gravamen que, según ha advertido, se elevará al 25% desde el 1 de junio si no se alcanza un acuerdo para la “adquisición” de la isla por parte de EEUU.
| País afectado | Arancel desde 1 de febrero | Arancel desde 1 de junio |
|---|---|---|
| Dinamarca | 10% | 25% |
| Noruega | 10% | 25% |
| Suecia | 10% | 25% |
| Francia | 10% | 25% |
| Alemania | 10% | 25% |
| Reino Unido | 10% | 25% |
| Países Bajos | 10% | 25% |
| Finlandia | 10% | 25% |
Maniobras en Groenlandia y tensión transatlántica
Las maniobras, denominadas Operación Resistencia Ártica, han sido impulsadas por Dinamarca y cuentan con el respaldo de varios aliados europeos. Trump ha llegado a calificar este despliegue como una “amenaza para la seguridad mundial” y ha vinculado explícitamente los aranceles a su objetivo declarado de hacerse con el control de Groenlandia.
Los aranceles se mantendrán, según Trump, hasta que EEUU complete el proceso de “adquisición” de Groenlandia
La escalada verbal y comercial abre un nuevo frente de tensión entre EEUU y Europa en un momento marcado por la guerra en Ucrania y por el refuerzo de la seguridad en el Ártico, un escenario que los líderes europeos insisten en abordar desde la cooperación y no desde la confrontación económica.







