Desde el Ejecutivo se subraya la necesidad de contener el conflicto y evitar una escalada militar que pueda agravar la inestabilidad regional, en un contexto de creciente preocupación diplomática entre los países implicados y la comunidad internacional.
La posición oficial de España ha sido trasladada a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, difundido tras conocerse los primeros detalles de la operación militar atribuida a EEUU.
Exteriores reclama moderación y respeto a la Carta de las Naciones Unidas
España apela al Derecho Internacional
En su declaración, el Gobierno español señala que “España hace un llamamiento a la desescalada y a la moderación, y a actuar siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
El Ministerio recuerda que cualquier actuación armada debe ajustarse al marco legal internacional y al multilateralismo, una posición que España defiende de forma reiterada en los foros europeos y globales.
El Ejecutivo insiste en que el respeto al Derecho Internacional es clave para evitar un deterioro mayor de la situación en Venezuela y sus posibles consecuencias humanitarias.
El Gobierno se muestra dispuesto a facilitar una salida pacífica y negociada
Oferta de mediación diplomática
El comunicado añade que España “está dispuesta a prestar sus buenos oficios para lograr una solución pacífica y negociada a la actual crisis”, reafirmando su apuesta por la diplomacia como vía prioritaria para la resolución de conflictos.
Fuentes diplomáticas españolas subrayan que esta disposición se enmarca en la política exterior de España, alineada con la Unión Europea y orientada a la estabilidad en América Latina.
La oferta de mediación llega en un momento de especial tensión entre EEUU y Venezuela, tras meses de enfrentamientos políticos y sanciones.
Reacción tras los bombardeos
La reacción del Gobierno español se produce después de que distintos medios internacionales informaran de bombardeos estadounidenses contra objetivos militares y civiles en Venezuela, una operación que ha sido condenada por el Ejecutivo de Caracas como una agresión contra su soberanía.
El posicionamiento español se produce tras las informaciones sobre ataques en varias zonas del país
Mientras tanto, EEUU ha defendido la actuación como parte de su estrategia de presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, elevando la preocupación en las cancillerías europeas.
España sigue de cerca la evolución de los acontecimientos ante el riesgo de una escalada con impacto regional e internacional.






