En una entrevista con Bloomberg TV, recogida por Europa Press, Albares ha dicho que no ha hablado con el secretario de Estado, Marco Rubio, desde que Estados Unidos lanzó junto a Israel la acción contra Irán el sábado y ha asegurado que “no hay ninguna presión”. “No nos están presionando. Somos aliados, estamos juntos en la OTAN”, ha incidido.
El jefe de la diplomacia ha defendido nuevamente la decisión del Gobierno español de no autorizar el uso de las bases de Morón y Rota, de soberanía española, para las acciones relacionadas con esta operación por el hecho de que no está amparada por la ONU y tampoco entra dentro de lo estipulado por el convenio suscrito entre los dos países.
En cuanto al hecho de que España haya criticado la “acción unilateral” de Estados Unidos e Israel, Albares ha querido dejar claro que España “no va contra nadie”. “Vamos a favor del Derecho Internacional, la desescalada, la negociación y la paz y la estabilidad en Oriente Próximo”, ha puntualizado.
“Queremos ser la voz de la razón y el equilibrio y somos coherentes con nuestra política exterior”, ha esgrimido el ministro, recordando que la postura adoptada respecto a esta cuestión es consistente con la mantenida en relación con Ucrania, Gaza o Venezuela, según la citada agencia.
Por lo que se refiere a las críticas que llegan desde Estados Unidos respecto al compromiso del Gobierno tanto en esta operación contra Irán como en general por su negativa a alcanzar el 5% del PIB en gasto en defensa, Albares ha defendido que España es “uno de los aliados más comprometidos de la OTAN y uno de los que más está contribuyendo a la seguridad euroatlántica”.
En este sentido, ha recordado el despliegue récord de efectivos españoles fuera de España, entre otros en la misión de la ONU en Líbano (FINUL) o en la misión de la OTAN en Irak así como en el Flanco Este, así como la presencia anterior en países como Afganistán.
España, ha insistido Albares, está cumpliendo con las capacidades que le exige la OTAN gastando el 2,1% del PIB y lo seguirá haciendo, pero destinar el 5% sin tener claro para qué podría suponer “destinar recursos que podrían ser necesarios en otras partes”, ha advertido.






