El escenario que se dibuja para Europa es el de una recuperación desigual, con mayor dinamismo en el sur y un avance más débil en países como Alemania, Francia e Italia, lastrados por la debilidad industrial y la cautela del consumo.
España se consolida como una de las economías más dinámicas de la eurozona
España frente a las grandes economías europeas
Las previsiones sitúan a España claramente por encima de las principales economías de la eurozona en los próximos ejercicios. Mientras el crecimiento español se mantendrá por encima del 2% en 2026, Alemania, Francia e Italia registrarán avances mucho más moderados, en un rango próximo o inferior al 1%.
| Economía | Crecimiento del PIB en 2026 | Crecimiento del PIB en 2027 |
|---|---|---|
| España | 2,4% | 1,8% |
| Alemania | 1,2% | 1,2% |
| Francia | 0,9% | 1,1% |
| Italia | 0,8% | 0,8% |
Esta diferencia responde, en gran medida, al mayor peso del sector servicios en la economía española, frente a la elevada dependencia industrial de las economías del centro de Europa.
Política fiscal y divergencia económica
En el conjunto de la eurozona, la política fiscal se mantendrá prácticamente neutral en 2026. Los esfuerzos de consolidación presupuestaria en varios países compensarán el incremento del gasto público en infraestructuras y defensa, especialmente en Alemania.
Este equilibrio limitará el impulso del crecimiento europeo y acentuará la brecha entre las economías más dinámicas del sur y las del núcleo del continente.
El ajuste fiscal frena el crecimiento en el centro de Europa
Empleo, salarios y consumo
La solidez de los mercados laborales sigue siendo uno de los principales apoyos del crecimiento europeo. El aumento de los salarios reales está impulsando los ingresos de los hogares, aunque su efecto sobre el consumo es desigual.
En países como Francia y Alemania, la debilidad de la confianza de los consumidores está elevando la propensión al ahorro y moderando el gasto, mientras que en España el consumo mantiene un mejor tono gracias al empleo y al tirón del turismo.
Inversión, inflación y tipos de interés
La inversión se recuperará gradualmente tras la contracción de 2024, apoyada por el gasto público en defensa e infraestructuras y por los fondos europeos, con mayor intensidad en algunos países que en otros.
En paralelo, la inflación de la eurozona se situará por debajo del objetivo del Banco Central Europeo en 2026, antes de repuntar ligeramente en 2027. Con los precios cerca del 2%, los tipos de interés se mantendrán estables, dando por cerrado el ciclo de recortes, un entorno que favorece a las economías con mayor crecimiento, como la española.
Tipos estables y menor inflación apoyan a las economías más dinámicas
Energía y competitividad europea
El análisis advierte de que los precios de la electricidad industrial en Europa siguen siendo elevados tras el fuerte aumento registrado desde 2021, debido al mayor peso de las importaciones de GNL y a que el gas natural continúa actuando como proveedor marginal clave.
Aunque la participación de las energías renovables en la generación eléctrica ha aumentado de forma significativa, la falta de inversiones suficientes en almacenamiento, redes y gestión de la demanda mantiene la presión sobre los costes energéticos, especialmente en las industrias intensivas en energía.
A ello se suma la elevada dependencia exterior de Europa para el suministro de tierras raras, cuya demanda crecerá con fuerza por el auge de las tecnologías verdes y las necesidades de defensa, un factor que condiciona la competitividad futura del conjunto de la UE.







