El programa de compra de viviendas a particulares de Carmena pincha en plena burbuja

El equipo de Ahora Madrid en la primera promoción de viviendas de la EMVS.
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El Ayuntamiento de Madrid lleva meses admitiendo que se queda sin vivienda pública mientras la lista para acceder a un alquiler social no para de crecer. Pero la burbuja de precios de la vivienda en la capital no sólo está expulsando de la compra y el arrendamiento a miles de particulares, también al propio consistorio.

El plan ALMA anunció el pasado octubre que la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) compraría viviendas de particulares en el mercado libre, en un intento por ampliar a corto plazo el parque público mientras se levantan viviendas con fondos municipales.

Sin embargo, medio año después el Ayuntamiento solo ha logrado adquirir 22 viviendas de las que preveía comprar con una partida de 25,6 millones de euros, alrededor de 150 unidades.

Fuentes de la EMVS explican que está siendo muy difícil encontrar viviendas adecuadas para este programa, teniendo en cuenta que deben cumplir con requisitos básicos de habitabilidad (todas las habitaciones con ventanas, algo que falla en decenas de pisos antiguos de la capital) y otras cualidades que impone el consistorio, como tener al menos 45 metros y un mínimo de dos dormitorios.

El Ayuntamiento pide que estén vacías y en buen estado de conservación, aunque la empresa explica que el plan también contempla partidas para reformar las viviendas que lo requieran, si el propietario prefiere venderlas sin hacer obra. “En caso de que tu domicilio tuviera algún desperfecto, destinaríamos entre 7.500 y 15.000 euros a obras de adecuación para su total rehabilitación y, conseguir con ello, viviendas de calidad”, ofrece el programa.

“La necesidad de patrimonio es elevada”, reconocen en la EMVS, achacando en parte el descalabro del plan a la subida de precios la presión sobre el mercado inmobiliario: creen que lleva a muchos propietarios a intentar sacar más rentabilidad a sus viviendas en lugar de venderlas al consistorio, “a pesar de que el Ayuntamiento es un buen pagador”.

Pero a cambio de ser un comprador seguro, el Ayuntamiento paga menos: ofrece el valor máximo de tasación de cada zona, pero estos precios se han disparado en los últimos tiempos.

Solo en los distritos de Carabanchel, Puente de Vallecas, San Blas, Usera y Villaverde la oferta de la EMVS mejora los precios de venta que recoge el portal idealista para el primer trimestre de 2018. En otros tres (Latina, Moratalaz y Vicálvaro), la propuesta municipal se acerca bastante a los precios de mercado.

Pero en el resto de zonas su oferta es considerablemente inferior, y en distritos como Centro, Chamartín o Chamberí el Ayuntamiento está dispuesto a pagar por metro cuadrado prácticamente la mitad de lo que marca el mercado.

“El actual pliego permite en un proceso de compra continua recibir ofertas en todo momento hasta que se agote el presupuesto previsto, facilitando el proceso a los particulares”, explica a este medio la EMVS. Antes de octubre, los concursos de compra se abrieron con fecha de cierre, pero desde entonces la convocatoria es ilimitada hasta el fin de una partida que, por el momento, está lejos de encontrar destino.

«Carmena ha abandonado el objetivo de comprar las 1.000 viviendas del mercado secundario y a día de hoy sólo ha adquirido 20», criticaba ayer el PP en la capital, calificando como «incapacidad de gestión» la cancelación de la deuda de la EMVS desde el equipo de Ahora Madrid. «Viéndose incapaz de ejecutar las inversiones reales, que por ejemplo en vivienda necesita esta ciudad, prefiere tirar de ingeniería financiera y no civil», criticó el concejal popular Orlando Chacón.

2.400 viviendas hasta el fin de la legislatura

El plan de vivienda de Ahora Madrid contempla la construcción de unas 4.200 viviendas («puede variar el número total en función de los proyectos de los estudios de arquitectura que resultan adjudicatarios», explica la EMVS). Pero se trata de un plan «a medio plazo» que estima que al término de la legislatura, en 2019, unos 2.400 pisos públicos estén terminados o en fases avanzadas.

«Como consecuencia de los recortes por las limitaciones impuestas por el Ministerio y la Ley de estabilidad presupuestaria, habrá que estar a la disponibilidad presupuestaria municipal», argumentan las mismas fuentes.

Pisos escurridizos también en Servicios Sociales

Las expectativas de rentabilidad del ladrillo dejan más huellas en el trabajo del Ayuntamiento: fuentes del área de Emergencias explican que hay más dificultad para encontrar alquileres para personas que recurren a los servicios sociales de la capital, que se encuentran en situación de calle o con vulnerabilidad habitacional por otros motivos.

Un portavoz de este área explica que aún no hay datos para valorar el impacto de los incrementos de rentas sobre los vecinos con menos recursos, pero constata que cada vez es más difícil ayudar a personas vulnerables a encontrar alquileres asequibles, ni aunque el Ayuntamiento se responsabilice.

Aunque el área de Emergencias trabaja sin partida fija para asistir a estas personas, los procesos se ralentizan y afectan también a organismos asociados y ONG que asisten todo tipo de casuísticas: «Las entidades no encuentran oferta y la que hay es muy exigente«, lamentan desde el área, donde están seguros de que la subida de los alquileres «afectará a los procesos de precariedad» y a la capacidad de actuación del consistorio. «Hay más coste, más burocracia y más hándicaps», subraya el portavoz, apuntando también al encarecimiento de pensiones a las que se recurre para dotar de alternativas urgentes a personas sin recursos.

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