El presidente de Blackstone avisa de disturbios sociales en todo el mundo por los precios de la energía

Policías antidisturbios franceses encabezan manifestación contra la reforma del sistema de pensiones en París el 11 de enero de 2020

Policías antidisturbios franceses encabezan manifestación contra la reforma del sistema de pensiones en París en 2020. Autor. AFP

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Stephen Schwarzman, presidente y cofundador de Blackstone, considera que el mundo se enfrenta a una escasez de energía tan grave que incluso podría provocar disturbios sociales.

“Vamos a acabar con una verdadera escasez de energía”, avisó en una conferencia en Arabia Saudí recogida por la agencia Bloomberg. “Y cuando tienes escasez, simplemente va a costar más y probablemente mucho más. Y cuando eso pase, va a haber gente muy descontenta en todo el mundo, especialmente en los mercados emergentes”.

La agencia estadounidense apunta además que sus comentarios fueron secundados por Larry Fink, presidente de BlackRock, que considera que hay muchas probabilidades de que el petróleo alcance pronto los 100 dólares por barril, especialmente con muchos gobiernos e inversores que se oponen a las inversiones en combustibles fósiles.

“La inflación, estamos en un nuevo régimen”, señaló el directivo del mayor gestor de activos del mundo. “Hay muchas razones estructurales para ello. La política a corto plazo relacionada con el ecologismo, en términos de restricción de la oferta de hidrocarburos, ha creado una inflación energética y vamos a convivir con ella durante algún tiempo”.

Materias primas como el petróleo, el gas natural y el carbón se han disparado este año a medida que las economías se recuperan de la pandemia de coronavirus y en medio de las interrupciones del suministro. El crudo Brent ha subido un 65% hasta superar los 85 dólares por barril, mientras que los futuros del gas en Asia y Europa han alcanzado máximos históricos este mes.

Varios analistas han dicho que los países europeos podrían detener las exportaciones de gas a sus vecinos si el invierno es más frío de lo normal y los precios siguen subiendo. “No nos centramos en soluciones a largo plazo, no intentamos cambiar el mundo de forma granular”, se lamentó Fink. “Tenemos estas visiones de que podríamos pasar de un mundo marrón y podríamos despertarnos mañana y habría un mundo verde. Eso no va a ocurrir”.