El «paraíso bancario» de Luxemburgo hizo perder más de 300 millones a diez países europeos

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, comparece hoy en la comisión que investiga los Papeles de Panamá en la Eurocámara. Para la ocasión, el grupo de Los verdes publica un contundente informe que cifra en más de 300 millones de euros las pérdidas sufridas por diez países miembros por las prácticas fiscales de Luxemburgo mientras Juncker era primer ministro.

Según los cálculos del informe, los tratos fiscales firmados entre decenas de multinacionales y el Gran Ducado permitieron a las corporaciones esconder más de 176 millones en impuestos a las autoridades alemanas, 36 millones en el caso de Reino Unido, 32 millones a Bélgica y hasta 28 millones en el caso de Francia.

Los Verdes analizan cómo Luxemburgo paralizó durante años la aplicación de la directiva europea sobre el intercambio automático de información fiscal entre los países de la UE (European Savings Tax Directive, EUSTD). La ley estaba destinada a luchar contra el fraude y la evasión fiscal. Su bloqueo en Luxemburgo desde la entrada en vigor, en 2005, convirtió al Ducado en un filón irresistible para fortunas y multinacionales durante años.

La favorecedora fiscalidad del pequeño país también detrajo impuestos a Dinamarca, Países Bajos, Portugal, Suecia, Italia y España, que perdió algo más de dos millones de dólares en impuestos. “Los papeles de Panamá y las investigaciones del Parlamento Europeo revelan que a los clientes de bancos de Luxemburgo se les recomendaba que mantuvieran su dinero en el país pero crearan una sociedad offshore como tapadera entre el beneficiario real y la cuenta bancaria”, denuncia el informe. De esta forma, los propietarios de las cuentas evitaban hacer frente a impuestos de entre el 15% y el 35% que corresponderían a tales depósitos.

Según Los Verdes, los acuerdos por los que Luxemburgo permitía cambiar la propiedad formal de los depósitos bancarios desde los Estados miembros a “jurisdicciones extraterritoriales” permitieron que estas fortunas no fuesen gravadas ni en Luxemburgo ni en el país de origen del beneficiario real. De no haber sido así, y si el equipo de Gobierno de Juncker hubiese aplicado la directiva, se habrían retenido parte de los depósitos en concepto de impuestos, de los que un 25% se habrían quedado en Luxemburgo y el 75% restante habría ido al país de residencia del propietario.

El informe denuncia que el país, bajo el mando del actual presidente de la CE, sirvió como «paraíso bancario», “especialmente para los alemanes ricos”, y pide a Juncker que reconozca los errores del pasado y explique cuánta información tenía sobre este sistema bancario fabricado para la evasión. “Es difícil creer que el Gobierno de Luxemburgo no estuviera al corriente de cómo se burlaba sistemáticamente la ley europea”, acusa el informe el equipo Juncker.

“Asimismo, y debido a la falta de datos, no podemos estimar los daños causados por otros métodos de evasión, evidenciados por inspecciones tributarias y penales en toda Europa”, lamentan Los Verdes, “como la transferencia de dinero a contratos de seguros de vida o a fondos de inversión”. Por ello, no dudan en afirmar que las pérdidas de 317 millones de euros a diez países calculadas en el informe “son sólo la punta del iceberg”.

En el siguiente gráfico se observa el aumento de depósitos bancarios en Luxemburgo creados por propietarios del resto de la UE a partir de 2003 y 2005, cuando Luxemburgo, junto a Bélgica y Austria, consiguió seguir practicando el secreto bancario que el resto de la UE abolía. El número de cuentas de titularidad alemana en el Ducado llegó a aumentar un 250% en siete años, según el informe.