El laborismo británico propone recuperar la ‘acción de oro’ y acabar con el contrato de ‘cero horas’

Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

El laborismo británico se encuentra al nivel de la socialdemocracia europea. Tratando de hallar el sentido de su vida. En estos momentos, el único Partido Socialista que aflora entre la maleza es el portugués, que bajo el liderazgo de Antonio Costa (primer ministro de Portugal) parece haber encontrado su camino. El luso ha apostado por situarse a la izquierda. Jeremy Corbyn trata ahora de hacer lo mismo.

El líder de los laboristas, Corbyn, ha lanzado un manifiesto donde detalla las políticas que llevaría a cabo si los británicos lo eligen como primer ministro en las elecciones del próximo 8 de junio. La distancia que le separa de los conservadores (Theresa May) es lo suficientemente elevada como para que resulte prácticamente imposible su victoria.

Sin embargo, el laborista parece querer recuperar tono y vigor para la campaña. Para ello ha elaborado el programa-manifiesto más izquierdista del partido desde 1983. En él recoge propuestas como proteger más al trabajador, el medio ambiente, las empresas estratégicas o a los estudiantes.

Una de las medidas más significativas es la introducción de la denominada ‘acción de oro’, con la que Corbyn trata de proteger a las empresas estratégicas británicas de intereses ajenos a los nacionales. En este sentido, el Estado siempre podría velar por el interés de su economía para vetar determinadas operaciones financieras.

Hasta hace poco esta era una práctica totalmente perseguida por Bruselas, que entendía esta acción como una forma de impedir el libre tránsito de capitales dentro de la zona. De hecho, hay varios ejemplos de prohibiciones que ha realizado a distintas operaciones, particularmente protagonizadas por países no tan influyentes.

Con Alemania, por ejemplo, tuvo que dar su brazo a torcer y no impidió la participación del Estado germano en Ruhrgas, la filial gasística de la compañía energética Eon.

Corbyn quiere potenciar ese aspecto de la economía. Dotar de mayor proteccionismo, también a los trabajadores. Para ello anuncia que prohibirá el famoso contrato de ‘cero horas’ británico y aumentará el salario mínimo.

En cuanto a las empresas, el laborismo quiere que paguen más impuestos a cambio de mantener bajo el de sociedades. Además, legislará para poner fin al dumping que Estados extranjeros puedan llevar a cabo en el mercado británico.

Por otro lado, considera que el Gobierno debe controlar la transmisión y la distribución de energía. En ese sentido, Corbyn propone que haya una empresa de energía pública en cada una de las regiones del país.

Más inversión y beneficios para los estudiantes

Invertir 250.000 millones de libras en 10 años para modernizar la infraestructura de transporte, energía e infraestructura digital a través de un Banco Nacional de Inversiones. Esa es una de sus propuestas estrella.

Otra, destinada a la protección del medioambiente, es asegurar que el 60% de la energía del Reino Unido proviene de fuentes bajas o renovables para 2030.

En cuanto a los estudiantes, el Partido Laborista quiere abolir los gastos de la matrícula universitaria y las prácticas no remuneradas.