El juez del caso Villarejo imputa a los ex jefes de Seguridad de Repsol y Caixabank por los encargos al comisario

José Manuel Villarejo
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García-Castellón, ha acordado imputar al que fuera director de Seguridad Corporativa de Repsol Rafael Araujo y al ex jefe de Seguridad de CaixaBank Miguel Ángel Fernández Rancaño –ambos comisarios, uno en excedencia y otro jubilado– por los encargos que realizaron al comisario José Manuel Villarejo en el marco de la pieza 21 del caso ‘Tándem’.

En un auto del magistrado con fecha de 23 de noviembre, al que ha tenido acceso Europa Press, acuerda su declaración judicial en calidad de investigados, además de la Villarejo, la de su socio Rafael Redondo y la del ex subdirector de Seguridad de Repsol Rafael Girona Hernández. A los cinco les imputa delitos de cohecho y descubrimiento y revelación de secretos.

Por otro lado, acuerda la declaración en calidad de testigos –con ofrecimiento de acciones– al expresidente de Sacyr Luis del Rivero (que ya estaba personado como perjudicado), al encargado de Seguridad de Sacyr Rodrigo Álvarez Vázquez y al antiguo director financiero de Repsol YPF Fernando Ramírez Mazarredo.

Y requiere a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) para que realice
un informe de auditoría para la identificación de los posibles accesos a bases de datos policiales de carácter restringido, que habría permitido la obtención de información reservada para la ejecución de los servicios contratados a Cenyt.

‘PROYECTO WINE’

En esta pieza separada que versa sobre el denominado ‘Proyecto Wine’, y que se abrió a finales de 2019, se indaga en el trabajo ilícito que el comisario jubilado y en prisión provisional habría realizado a través del Grupo ‘Cenyt’ para la energética y la caja catalana.

«Los servicios contratados por los clientes citados al Sr. Villarejo y sus socios, tendrían como objetivo salvaguardar los intereses de ambos clientes, que aparecen como aliados empresariales en un contexto de pugna entre accionistas de referencia en REPSOL YPF SA para tomar el control de la compañía», señala el magistrado en el auto.

Así, se trata de esclarecer si ambas compañías recurrieron al comisario en 2011 para evitar que mediante un acuerdo con la petrolera mexicana Pemex, otro de los grandes accionistas de Repsol, Sacyr Vallehermoso se hiciese con el control del consejo de administración presidido por Antonio Brufau. De probarse, Villarejo habría investigado por encargo una vez más al expresidente de Sacyr, Luis Del Rivero, como hiciera para el BBVA –asunto que se investiga en otra pieza aparte, la 9–.

El juez explica que esa maniobra de Sacyr fue detectada por Repsol, y con la ayuda de CaixaBank, paralizaron de manera temporal el desarrollo del plan elaborado por Luis del Rivero retirándolo de la presidencia de Sacyr Vallehermoso, y haciendo lo mismo con su hijo y con uno de sus colaboradores claves, Rodrigo Álvarez Vázquez, que era el encargado de Seguridad. Tras la salida de Del Rivero de la presidencia en octubre de 2011, éste contraataca y maniobra contra el presidente de Repsol, del que trata de obtener información delicada.

Como en otras piezas separadas de la causa, las diligencias se iniciaron gracias a la documentación que atesoraban tanto el comisario como su socio Redondo en sus domicilios. Cabe recordar que Villarejo durante años estuvo registrando reuniones y conversaciones con terceros hasta su detención en noviembre de 2017.

RIVER, LR O RIO

En ese contexto de pugnas por el control de la multinacional es cuando entra en juego Cenyt con el ‘Proyecto Wine’, en el que debe investigar a Del Rivero (al que se le denomina LR, Rio o River), a su esposa Natividad Martínez, a Rodrigo Álvarez (al que llamaban Cid), y a Fernando Ramírez (denominado Maza). Asimismo, en la contratación de los servicios de Villarejo se interesó recabar información de la petrolera mexicana Pemex, que días antes de conocerse la estrategia de Sacyr realizó una compra de acciones de Repsol.

Ese encargo a Cenyt, recuerda el magistrado, se debía ejecutar
durante los últimos meses de 2011 y durante la primera mitad de 2012, por lo que Villarejo en esa fecha aun era comisario del Cuerpo Nacional de Policía en activo destinado en comisión de servicio en la Dirección Adjunta Operativa (DAO).

Durante el tiempo que Cenyt trabajó en este asunto, y según consta en los oficios de Asuntos Internos, redactaron hasta seis informes y se registraron varias ‘charlas’ con los clientes (Araujo y Fernández Rancaño). En uno de los documentos, denominado ‘IF1Wine’, se refleja el estudio económico elaborado por Cenyt para el desarrollo del proyecto, y en él ofrecía la posibilidad al cliente de escoger entre dos opciones de precio de ejecución de los servicios.

La primera opción tenía un precio de 925.000 euros, en la que se incluía una garantía de éxito de 475.000 euros que debía abonarse al final si los objetivos llegaban a cumplirse. La opción B, era más económica, pero en ella Villarejo no aseguraba el resultado del proyecto, por lo que el precio se reducía hasta los 675.000 euros.

LOS INFORMES DE VILLAREJO Y SUS MEDIOS

En ese mismo documento, Villarejo y su socio detallaban los medios humanos y técnicos que utilizarían, como ocho dispositivos I.C. de comunicaciones, cuatro dispositivos de contramedidas, bases estáticas, doce coches y cinco motos para vigilancia, software y hardware para acceder a determinados bancos de datos, y hasta equipos de captación de audio en ambientes hostiles.

En otro de los archivos consta un resumen de los contactos personales y telefónicos de Del Rivero y en otros documentos se hace referencia al acceso y uso habitual del análisis de tráfico de llamadas por parte del Grupo Cenyt o se detallan incluso los rastreos que se ha realizado durante la operación y los balizamientos que se han hecho.

Entre lo requisado por la Policía, se halló además sobre ‘Wine’ multitud de documentación, como un ‘mapa definitivo de situación’ del proyecto, o un documento denominado ‘IFWF5-29 6 12’ que se centraba en el desarrollo del Movimiento Izquierda Anticapitalista y de sus promotores.

Además, el juez señala que, gracias a lo intervenido, se ha tenido conocimiento de que Villarejo y Redondo se hacían con información de los investigados por medio de «la obtención y análisis de su tráfico de llamadas telefónicas». «Lo que implica el acceso a la conservación de datos a los que las compañías telefónicas vienen obligadas de acuerdo con lo establecido en la Ley (…) y sin que conste que Villarejo disponga de la autorización judicial con fines de detección, investigación y enjuiciamiento de delitos graves», señala.

LAS FACTURAS DE CENYT A REPSOL Y CAIXABANK

En los registros también se encontraron cuatro facturas derivadas de este proyecto por un importe total de más de 280.000 euros, que fueron abonadas por los clientes Repsol y CaixaBank en una cuenta que era de Cenyt. La policía hizo tras tener esas cuatro facturas un estudio de trazabilidad del dinero y descubrió hasta siete abonos en dos cuentas de Cenyt con cargo a Repsol y CaixaBank cuyo montante ascendería a 413.600 euros.

Con esa cifra, la policía indagó entonces sobre el destino dinero y vio que contra las cuentas donde se recibía se realizaron cargos por valor de 370.578 «cuya ejecución ha sido factible gracias a la recepción de los fondos indicados». Según indica el auto, así se movió el dinero a otras cuentas de mercantiles, detrás de las cuales estaba el propio Villarejo.