Calentamiento Global

El hielo de Groenlandia revela que la década de 2001 a 2011 fue la más cálida del último milenio

Investigadores alemanes y daneses han encontrado que la primera década de los 2000 fue 1,7 grados centígrados más cálida que el intervalo entre los años sesenta y noventa.

El deshielo de Groenlandia es un buen indicador para tomar la medida también a lo que ocurre en el clima global. / Alfred-Wegener-Institut (AWI)

El deshielo de Groenlandia es un buen indicador para tomar la medida también a lo que ocurre en el clima global. / Alfred-Wegener-Institut (AWI)

La capa de hielo de Groenlandia tiene un papel clave en el sistema climático global por su tamaño, efectos radiativos y almacenamiento de agua dulce (unos 3 millones de kilómetros cúbicos). El deshielo y el consiguiente aumento del nivel del mar son considerados como un posible punto de inflexión. Si no se reducen las emisiones mundiales en los próximos años el nivel del mar podría aumentar en 50 cm para el año 2100.

Las estaciones meteorológicas situadas alrededor del borde de la capa de hielo han indicado que sus regiones costeras se están calentando, sin embargo, la comprensión de los efectos del calentamiento en el centro de la capa de hielo se muestra limitada debido a la ausencia de observaciones a largo plazo.

La influencia del calentamiento global en las partes más elevadas de la capa de hielo, de hasta 3.000 metros de altitud, sigue sin estar clara debido a la falta de observaciones a largo plazo. El único registro de núcleos de hielo multisitio de la región, tomado de la Travesía del Norte de Groenlandia, finalizó en 1995.

Nuestros datos muestran que la temperatura de 2001-2011 y la escorrentía de agua de deshielo en toda Groenlandia están más allá de la variabilidad natural / Maria Hörhold, glacióloga y líder del estudio

Ahora, investigadores del Instituto Alfred Wegener y del Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina (AWI) —ambas instituciones en Alemania—, en colaboración con otros colegas del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, han tratado de aportar algo de luz al asunto.

El equipo liderado por la glacióloga del AWI Maria Hörhold volvió a perforar núcleos de hielo de cinco de los sitios analizados en la Travesía Norte para hacer una estimación y reconstrucción de las temperaturas del centro-norte de Groenlandia entre los años 1100 y 2011. Con este fin, usaron un conjunto de testigos de hielo de gran longitud y calidad para recuperar las temperaturas de todo ese intervalo, así como las tasas de fusión de la capa de hielo. Los resultados del trabajo se publican esta semana en Nature.

Según comenta Hörhold a SINC sus datos muestran que “la temperatura de 2001-2011 y la escorrentía de agua de deshielo en toda Groenlandia están más allá de la variabilidad natural”.

Los núcleos de hielos usados para la investigación tenían gran longitud y calidad. / Alfred Wegener Institut (AWI)

El estudio no permite predecir qué ocurrirá con la temperatura en las próximas décadas a partir de estos datos y la información obtenida. “Solo podemos estimar que la tendencia al calentamiento global persiste, por lo que esperamos que las temperaturas en la capa de hielo de Groenlandia aumenten en el futuro”, señala la investigadora.

Solo podemos estimar que la tendencia al calentamiento global persiste, por lo que esperamos que las temperaturas en la capa de hielo de Groenlandia aumenten en el futuro / Maria Hörhold

Las temperaturas se reconstruyeron utilizando sistemáticamente un único método para todo el registro en el laboratorio: la medición de las concentraciones de isótopos estables de oxígeno dentro del hielo, que varían en función de las temperaturas imperantes en los momentos de formación del hielo.

Los estudios anteriores tenían que recurrir a una serie de archivos climáticos diferentes y combinar los resultados para reconstruir la temperatura, lo que introducía incertidumbres mucho mayores en la evaluación de la variabilidad natural.

Los nuevos hallazgos indican que las temperaturas recientes en esta región son más altas que en el milenio anterior. De hecho, han descubierto que, como promedio la temperatura reconstruida para el período para 2001-2011 fue 1,7 grados centígrados más cálida que la del intervalo entre 1961 y 1990 y 1,5 grados superior a la de todo el siglo XX en su conjunto.

Los testigos de hielo anteriores, obtenidos en los mismos lugares a partir de la década de 1990, no indicaban un calentamiento claro en el centro-norte de Groenlandia, a pesar del aumento de la temperatura media mundial. Ello se debe, en parte, a la gran variabilidad natural del clima en la región.

Cambio climático antropogénico y deshielo

El equipo propone que estas temperaturas más elevadas pueden estar produciéndose por una combinación de variabilidad natural y una tendencia de calentamiento a largo plazo aparente desde el siglo XVI como resultado del cambio climático antropogénico.

Mirando hacia atrás la investigación ha considerado el período preindustrial como un todo. “No miramos explícitamente siglos específicos. Lo que encontramos es una tendencia de enfriamiento hasta 1800, seguida de una de calentamiento hasta hoy. Superpuesta a esta tendencia al calentamiento está la variabilidad natural”, apostilla Hörhold.

Encontramos una tendencia de enfriamiento hasta 1800, seguida de una de calentamiento hasta hoy. Superpuesta a esta tendencia al calentamiento está la variabilidad natural / Maria Hörhold

Los autores del estudio también reconstruyeron la producción de deshielo de la capa y encontraron que el calentamiento se ha acompañado de un aumento en la escorrentía de agua. Hallaron que desde la década de los 2000 el deshielo ha crecido notablemente en Groenlandia y ahora contribuye de manera significativa al aumento global del nivel del mar.

Superficie cortada de un testigo de hielo polar sobre una mesa de luz. / Alfred Wegener Institut (AWI)

Esto demostraría el impacto que el calentamiento antropogénico produce en la región centro-norte de Groenlandia y que puede acelerar la velocidad a la que se pierde más hielo de la capa.

Para cuantificar esta conexión entre las temperaturas en las zonas altas y el deshielo a lo largo de los bordes de la capa de hielo, los autores utilizaron datos de un modelo climático regional para los años 1871 a 2011 y observaciones por satélite de los cambios en la masa de hielo para los años 2002 a 2021 de las misiones de gravimetría GRACE/GRACE-FO. Esto les permitió convertir las variaciones de temperatura identificadas en los núcleos de hielo en tasas de fusión y proporcionar estimaciones para los últimos 1.000 años.

Otra conclusión interesante del estudio: el clima de la capa de hielo de Groenlandia está muy desvinculado del resto del Ártico. Los investigadores creen que las diferencias se deben a que la capa de hielo tiene varios kilómetros de espesor.

Debido a su altura, la región se vería más afectada por los patrones de circulación atmosférica que otras partes del Ártico.

Referencia:

Maria Hörhold et al. “Modern temperatures in central–north Greenland warmest in past millennium”. Nature (enero, 2023)

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