El Gobierno de Cifuentes inicia la batalla contra Carmena por regular la vivienda turística

Se alquila
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La gentrificación es un problema que está en la mesa de la política madrileña. Es por ello que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han decidido tomar cartas en el asunto, aunque siempre con la precaución por delante y con estilos distintos. A pesar de que el conflicto afecta a ambas instituciones, el Gobierno de Cristina Cifuentes ha querido dejar claro que no seguirá el camino del Ejecutivo de Manuela Carmena.

La Comunidad de Madrid ha anunciado que trabaja en una ley para regular las viviendas turísticas, pero “sin llegar a la prohibición”. Así lo ha manifestado este miércoles el consejero de Presidencia y Justicia y portavoz del ejecutivo autonómico, Ángel Garrido, que ha dirigido una serie de críticas tanto a Carmena como a Ada Colau, pese a que el Ayuntamiento de Madrid aún no ha tomado pasos definitivos.

Y es que el Consistorio que dirige Ahora Madrid aseguró que lo que primera hará será intervenir “con medidas preventivas” al ver que la ciudad “está lejos de la saturación” que sí se vive en Barcelona. Por el momento, en otoño de este año ambas urbes debatirán sobre las políticas necesarias para frenar este movimiento.

Un encuentro que protagonizarán ambos ayuntamientos con el fin de “aunar fuerzas e iniciativas para frenar la gentrificación de los centros urbanos que se está produciendo en Madrid y Barcelona y la expulsión de los residentes en ellos como consecuencia de este fenómeno”. Por ello, algunas de las propuestas que se debatirán será “regular los precios del alquiler de vivienda”, así como que “reclamar al Estado más inversión en esta materia para garantizar el derecho a la misma de todos los ciudadanos”.

Aun así, Garrido ya ha decidido cargar contra el Ayuntamiento madrileño. El consejero de Cifuentes ha insistido que no llegará “al carácter prohibicionista” de Carmena y Colau. El popular ha asegurado ellos que están trabajando en “alguna regulación” del uso de estas viviendas, pero “sin llegar al carácter prohibicionista que representa la actitud de Podemos en Barcelona y Madrid”. Asimismo, ha recalcado que no aplicarán “en ningún caso una tasa”.