El FMI rechaza las bajadas generalizadas de impuestos como propone Feijóo

Sede del FMI

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte de que los recortes de impuestos y los subsidios generalizados que algunos gobiernos han anunciado para mitigar los efectos de la inflación pueden tener “consecuencias indeseables y grandes costes fiscales”.

En su último Fiscal Monitor, publicado este miércoles, el organismo señala que estas acciones pueden agravar los desequilibrios entre la oferta y la demanda, ejerciendo una mayor presión al alza en los precios y provocar incluso escasez de energía y alimentos. En su lugar, recomienda centrar las ayudas en los hogares más vulnerables. Un mensaje que difiere del lazado por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien insiste en recortes de impuestos para «devolver» hasta 10.000 millones de euros a las familias.

En el mismo informe, el Fondo también avisa a los gobiernos de que no confíen en las mejoras a corto plazo de sus finanzas públicas por la mayor inflación y recuerda que rara vez brindan un alivio duradero.

EL ALIVIO DE LA INFLACIÓN EN LAS FINANZAS PÚBLICAS SERÁ TRANSITORIO

El aumento de la inflación en el último año ha reducido la carga de la deuda en las economías avanzadas y emergentes, pero este beneficio no es sostenible en opinión del FMI, “especialmente con el aumento de los precios de los alimentos y de la energía, que se sumó a las presiones sobre los presupuestos gubernamentales causadas por la invasión de Rusia en Ucrania”. Además, también tendrán que hacer frente a las subidas de tipos de interés.

El FMI espera ahora que los precios mundiales suban un 7,4% este año, más del doble que el 3,2% que preveía para 2022 a finales de 2020.

Este inesperado resurgimiento de la inflación ha reducido la deuda pública en relación con el PIB, entre otros, porque la subida de precios impulsó los ingresos fiscales más de lo que aumentó el gasto público. Aunque el FMI cree que la recaudación también puede verse beneficiada este año, la inflación pronto hará que suban los tipos de interés y la carga del servicio de la deuda pública será mayor.

“Si se diera una situación en la que la inflación alta y volátil fuera una característica permanente de la economía, el atractivo de los bonos nominales como activo se reduciría y las condiciones de financiación de los tesoros se deteriorarían significativamente”, asegura Vitor Gaspar, el jefe de política fiscal del organismo, recoge Financial Times.