El BdE cifra en un 2,5% del PIB el estímulo de las medidas en España, frente al 3,5% de la zona euro

Banco de España
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El Banco de España cifra en un 2,5% del PIB el volumen de las medidas aprobadas por el Gobierno de España para paliar el impacto económico del Covid-19, por debajo del 3,5% de la media de la Unión Económica y Monetaria, debido en parte al menor margen fiscal de España por los escasos avances en consolidación fiscal del último lustro y a la potente inyección realizada por Alemania.

Así lo ha señalado el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, con motivo de las últimas proyecciones económicas del organismo, que apuntan a una caída del PIB de entre el 9% y el 15,1% este año, para rebotar entre un 6,9% y un 9,1% en 2021 y entre un 2,1% y un 4% en 2022.

El organismo estima que el déficit público escalará desde el 2,8% del año pasado, a una horquilla de entre el 9,5% y el 11,2% del PIB en función de si hay una recuperación temprana o gradual. Para 2021 augura un desajuste de entre el 5,8% y el 6,8% y para 2022 de entre el 4,8% y el 6,1%.

Arce ha explicado que la revisión al alza del déficit para este año se debe al peor cierre de 2019, al cerrar tres décimas por encima de lo previsto, a las medidas contra la Covid-19 y principalmente por el peor cuadro macroeconómico.

De entre todas las medidas, el mayor coste presupuestario, por encima del 1,7% del PIB, se derivaría de las dirigidas a la protección del empleo, en buena parte para los mecanismos de los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE), que han permitido evitar una destrucción mayor de empleo, si bien Arce cree que buena parte de los afectados por estos expedientes podrían representar el crecimiento del paro el próximo año, aunque dependerá de la extensión que se decida finalmente para estos mecanismos.

Las previsiones del organismo para la tasa de paro estiman en el escenario de recuperación temprana un aumento al 18,1% este año, el 18,4% en 2021 y el 17,1% en 2022; en el de recuperación gradual unas tasas del 19,6%, 18,8% y 17,4%, respectivamente, y en el de riego del 23,6%, el 24,7% y el 22,2%, en cada caso.

Asimismo, cuantifica el ocho décimas de PIB el resto de medidas del Covid-19 y calcula que podría haber un impacto de en torno a 4.000 millones de euros para las arcas públicas por quiebras respecto a la inyección de liquidez de 100.000 millones en avales del Gobierno.

El organismo cree que la política fiscal sería «claramente expansiva» en 2020, revirtiendo en 2021, dada la transitoriedad de las medidas de este año, y neutral en 2022.

Aunque ahora ve necesarias las medidas de estímulo fiscal para hacer frente a la crisis y atender a los colectivos más vulnerables, Arce ha instado a que el Ejecutivo acometa más adelante un plan de consolidación fiscal a medio plazo.

Según Arce, el menor impulso fiscal de España respecto a la media de la zona euro obedece al escaso margen fiscal disponible dada la poca reducción del déficit en el último lustro, conseguido en su práctica totalidad a la evolución del ciclo económico, así como al incremento del gasto y la bajada de los ingresos, a lo que se suma que en la media europea tiene un peso preponderante Alemania, que ha llevado a cabo una «agresiva» inyección fiscal.

En cualquier caso, en sus últimas previsiones el Banco de España no ha tenido en cuenta el ingreso mínimo vital aprobado recientemente por el Ejecutivo, con un impacto de unos 3.000 millones este año y 4.000 millones los sucesivos, aunque si lo recogerá en el mes de septiembre.

No obstante, Arce cree que puede tener un impacto «positivo» en el consumo porque se dirige en «muchos casos» a hogares en situación de pobreza extrema con previsibles tasas de ahorro muy bajas y una propensión al consumo igualmente baja, por lo que el multiplicador fiscal de esas familias previsiblemente será «muy alto».

Según el Banco de España, la reducción del PIB en España en 202 será más intensa que en el conjunto del área del euro, con una diferencia de en torno a 3 puntos porcentuales, si bien la posterior recuperación será más intensa en España.

Entre los factores que explican el mayor impacto en España se encuentran el confinamiento más prolongado e intenso que en el promedio de la zona euro, la estructura sectorial más orientada a servicios como el turismo, el mayor peso de las pymes y la mayor temporalidad en el mercado de trabajo.

Pese a ello, Arce ha valorado como un aspecto que podrá ayudar a España a superar la crisis, algo que no sucederá hasta finales de 2022 o 2023, el fondo de reconstrucción europeo (Next Generation EU) dotado con 750.000 millones, de los que España podría optar a unos 140.000 millones.

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