El BdE avisa de que el PIB podría no recuperar los niveles pre-covid en los próximos tres años

Banco de Espana
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La economía española podría no alcanzar sus niveles previos a la pandemia en el horizonte de los próximos tres años. Es una de las conclusiones que se pueden extraer de las ‘Proyecciones Macroeconómicas’ de diciembre que ha publicado hoy el Banco de España, en las que, dada la actual incertidumbre, se contemplan tres escenarios –suave, central y severo- por los que podría discurrir la evolución del producto interior bruto (PIB) hasta 2023.

“Existe un grado de incertidumbre muy elevado todavía”, ha explicado el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, que ha sido el encargado de presentar este informe. Por ello, la institución contempla tres escenarios distintos. El primero de ellos es el ‘suave’, en el que evolución de la pandemia estaría “razonablemente controlada” y se produciría una relajación progresiva de las medidas de las restricciones. El escenario ‘severo’ es el más pesimista, y contempla un “rebrote intenso a lo largo del invierno” y un endurecimiento de las restricciones por una menor velocidad de la prevista en la difusión de las vacunas. El escenario ‘central’ espera “brotes moderados que podrían exigir medidas de contención similares a las de otoño” con una “disparidad de afectación en las distintas ramas productivas”.

Al margen de estos escenarios, “la recuperación ya se ha desacelerado de manera bastante significativa” en el cuarto trimestre del año debido a la segunda ola de la pandemia, ha apuntado Arce, constatándose además un “amplia heterogeneidad sectorial”.

De este modo, el análisis de la evolución de los indicadores apunta a que la contracción del PIB en el cuarto trimestre se mueva en una horquilla comprendida entre el –8,6% y el –11,8% en tasa interanual. Esos dos extremos del intervalo, que se corresponden, respectivamente, con tasas intertrimestrales del 0,6% y el –3%, constituyen los ritmos de avance del PIB bajo los escenarios suave y severo. En el escenario central, el retroceso interanual del PIB es del –9,8%, que se corresponde con una tasa intertrimestral del –0,8%.

Hace apenas unos días, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, apuntó a un crecimiento del 2,4% en el cuarto trimestre. En ese sentido, Arce ha descartado polemizar con el Gobierno y ha reconocido que “no podemos descartar ningún escenario” dado el elevado nivel de incertidumbre. Además, ha recordado que “quedan tres semanas del trimestre de las que no tenemos información ni nosotros ni el ministro”, por lo que la situación todavía puede variar en un sentido u otro.

Tras el fuerte retroceso de este año, el PIB de la economía española registrará “un elevado ritmo de aumento en 2021”, ha señalado el Banco de España, que cree que, aun así, solo se alcanzará el nivel de PIB pre-pandemia a mediados de 2023 en el escenario central. En el escenario más severo el nivel del PIB distaría todavía de esa cota al final del horizonte de proyección.

En concreto, en el escenario central, el Banco de España contempla una caída del PIB del -11,1% en 2020, que vendrá seguida de una recuperación del 6,8% en 2021. En los siguientes ejercicios habrá una desaceleración a unas tasas del 4,2% en 2022 y a un 1,7% en 2023. En el escenario severo, la caída será algo mayor este año, del -11,6%, y la recuperación mucho más suave: un 4,2%, 3,9% y 1,5%, en los años siguientes. Por último, el más optimista de los escenarios supondrá una caída del -10,7% en 2020, y un crecimiento del 8,6%, 4,8% y 1,9% en 2021, 2022 y 2023, respectivamente.

Fondos europeos y empleo

Las previsiones incluyen además por primera vez el efecto positivo del fondo de recuperación europeo (NGEU), que ascenderán a 140.000 millones de euros, si bien se asume una absorción “algo más gradual” que en el proyecto de Presupuestos. Además, de acuerdo con el Banco de España, habrá un “efecto multiplicador” por este impulso fiscal con un impacto sobre el PIB de 1,3 puntos porcentuales en 2021 y 1,8 puntos en el conjunto del período 2021-2023, también muy por debajo de las previsiones del Gobierno.

Según ha explicado Arce, la crisis dejará efectos persistentes sobre la actividad económica incluso tras la eliminación definitiva de las restricciones por la pandemia. La capacidad productiva de la economía se verá mermada por la desaparición de una porción del stock de capital, en la medida en que las medidas puestas en marcha para evitar las insolvencias empresariales puedan no ser capaces de impedir que se materialicen “determinadas situaciones de quiebra”. Además, “la crisis dejará un impacto negativo sobre la fuerza laboral” a pesar de los ERTE y las ayudas a los autónomos, ya que “existirán puestos de trabajo que no superarán la crisis y que darán lugar a un cierto aumento del desempleo de larga duración”.

De hecho, el escenario central del Banco de España pasa por un incremento de la tasa de paro hasta una tasa media anual en 2021 del 18,3%, frente al 15,8% en 2020. Para 2022 bajaría al 15,6% y en 2023 al 14,3%.

Finanzas públicas

La crisis sanitaria ha acarreado también un “deterioro muy acusado de las finanzas públicas”, según las proyecciones del Banco de España, que contemplan una subida del déficit público este año hasta el 10,5% del PIB en el escenario central y permanecerá en 2023 en cotas todavía muy elevadas (del 4,5% del PIB en el escenario central).

La deuda pública registrará un fuerte aumento en 2020 hasta situarse cerca del 120% del PIB en cualquiera de los tres escenarios. Con posterioridad, las diferencias entre escenarios darán lugar a desarrollos heterogéneos en la senda de la ratio de deuda hasta 2023. De este modo, mientras que en el escenario central la deuda tendería a estabilizarse en torno al nivel de este año, en el suave se reduciría en unos 5 puntos porcentuales y en el severo aumentaría en unos 10 puntos adicionales.

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