El BCE será capaz de absorber las emisiones de los gobiernos en 2022 pese a su ‘retirada’ del mercado

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Autor: BCE

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A la espera de la evolución de Ómicron, 2022 será el año en el que el Banco Central Europeo (BCE) comience a retirarse del mercado de deuda, reduciendo paulatinamente las compras de bonos. Sin embargo, el papel de la institución que dirige Christine Lagarde todavía será importante, hasta el punto de que podría ser capaz de absorber la emisión neta de bonos de los gobiernos en el año.

“El BCE seguirá siendo un actor importante en los mercados de bonos en 2022”, señala IHS Markit. “Incluso después de que las compras netas en el marco del PEPP expiren en marzo de 2022, es probable que las compras de activos sigan impidiendo una ampliación sustancial de los diferenciales”.

En su reunión de diciembre, el BCE anunció que las compras netas en el marco del programa de compras de emergencia (PEPP) se reducirán durante el primer trimestre de 2022 para finalizar al cierre de marzo. No obstante, habrá varios amortiguadores. Por un lado, el horizonte de reinversión del PEPP se ha ampliado al menos hasta finales de 2024. Por el otro, las compras netas mensuales en el marco del programa de compra de activos (APP) pasarán de 20.000 millones de euros a 40.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2022, y luego serán de 30.000 millones de euros en el tercer trimestre. A partir de octubre, las compras netas se mantendrán a un ritmo mensual de 20.000 millones, como hasta ahora.

En un contexto de reducción de las compras, “la gestión del stock (es decir, los activos que ya están en el balance del BCE) será cada vez más importante”, apunta IHS Markit. Se espera que las reinversiones de los bonos del Estado adquiridos en el marco del APP se sitúen en torno a los 230.000 millones de euros en 2022, frente a los 188.500 millones de euros en 2021 y los 201.500 millones de euros en 2020. “En total, es probable que la suma de las compras y reinversiones netas previstas en 2022 en el marco del APP sea lo suficientemente grande como para absorber la emisión neta de bonos de los gobiernos en 2022, a pesar del descenso previsto de las compras netas”.

Menores emisiones

Esto se produce también en un entorno en que los gobiernos presentarán unas menores necesidades de financiación. De acuerdo con los expertos de IHS Markit, los déficits fiscales han disminuido en la mayoría de los países en 2021 y se prevé que sigan disminuyendo en 2022. “Estimamos que el déficit fiscal combinado de la eurozona bajará de 729.000 millones de euros en 2021 a 459.000 millones de euros en 2022”. A pesar de este descenso, el déficit de 2022 seguirá siendo sustancialmente superior al de 2019, de 77.000 millones de euros.

Además, junto a los menores déficits fiscales, las mayores amortizaciones de bonos reducirán la emisión neta de bonos en 2022. Se estima que los reembolsos de bonos del Estado en 2022 ascenderán a 869.000 millones de euros, frente a los 663.000 millones de 2021. Italia, Alemania y Francia tendrán los mayores reembolsos, que serán especialmente intensos en abril y septiembre.

La incertidumbre por Ómicron

Sin embargo, IHS Markit avisa de que las necesidades de financiación de los Estados “pueden revisarse, ya que las perspectivas económicas siguen siendo muy inciertas”.

Los presupuestos nacionales se han basado en el supuesto de un menor gasto relacionado con el Covid-19 en 2022, pero el aumento del número de casos desde principios de noviembre pone en entredicho este supuesto. “Existe un riesgo material de que las condiciones económicas en 2022 sean menos optimistas de lo previsto en los presupuestos nacionales. Esto conduciría a un empeoramiento de los saldos fiscales de los países y daría lugar a mayores necesidades de financiación”, avisan los expertos.