El BCE se prepara para despedirse de las compras de emergencia de bonos

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Autor: BCE

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El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) afronta este jueves su última reunión de política monetaria del año. Una cita que llega con la inflación de la eurozona disparada pero con la economía mirando de reojo las noticias sobre la variante Ómicron. Una situación complicada que podría exacerbar el debate entre ‘halcones’ y ‘palomas’ dentro de la institución, y que podría encontrar su solución con una decisión salomónica: que la presidenta Christine Lagarde anuncie el fin del programa PEPP en marzo pero aumente la potencia de fuego del APP.

El programa de compra de deuda contra la pandemia (PEPP) tiene los días contados, según consideran los analistas, pero el BCE podría decidir ‘suavizar’ el impacto de la retirada de este estímulo, incrementando las compras del programa APP hasta los 40.000 millones de euros mensuales, el doble de lo actual.

“Si el aumento de tipos no está sobre la mesa”, como ha reiterado Lagarde en las últimas semanas en referencia al año próximo, “entonces probablemente sea aceptable para la mayoría del Consejo continuar con la flexibilización cuantitativa hasta finales del 2022”, apunta Gilles Moëc, economista jefe de la gestora de fondos AXA Investment Managers. “Terminar antes de eso dificultaría que el mercado no comience a aumentar los precios el próximo año, ya que lo hizo por un corto tiempo a finales de octubre-principios de noviembre”.

El experto de AXA considera probable asimismo que la continuación de la QE se realice a través del antiguo esquema del APP, ya que el PEPP se consideraría “excesivo”.

El analista de la aseguradora francesa  cree que el banco central anunciará la intención de comprar 40.000 millones de euros al mes a través de APP desde marzo hasta diciembre de 2022 al menos, pero con una “cláusula de encuentro” para recalibrar la cuantía en cada nueva previsión, por lo que en la práctica sería en junio y septiembre.

No obstante, “esto sugiere que el BCE estará sujeto a especulaciones regulares durante el próximo año, lo que conduciría a un poco de volatilidad. Creemos que el mercado puede reaccionar negativamente si el BCE no es lo suficientemente explícito sobre la posibilidad de las reinversiones de PEPP tácticamente”, apunta Moëc.

En una línea similar se expresan los analistas de Oxford Economics, que en un informe destacan su previsión de que el BCE “ralentice las compras netas en el marco del PEPP en el primer trimestre de 2022, poniéndolas fin en marzo, y que acuerde un aumento temporal del PPA hasta 40.000 millones de euros al mes para suavizar la salida del PEPP”. “Un retraso de la decisión sobre los parámetros exactos del APP y otras medidas políticas hasta el próximo año parece justificado y cada vez más probable dada la mayor incertidumbre”, añaden.

Previsiones de inflación para 2024

Parece “evidente” que el Consejo del BCE acordará poner fin al PEPP, creen los expertos de Oxford, ya que “las previsiones de inflación a corto plazo volverán a ser objeto de una importante revisión al alza”. Sin embargo, las nuevas previsiones para 2024 “probablemente” muestren que la inflación se mantendrá por debajo del objetivo,” ya que hay pocos indicios de que los vientos estructurales en contra de la inflación hayan disminuido”. “Y la actual ola de Delta y los riesgos de una gran ola de Ómicron implican riesgos a la baja para el crecimiento y la inflación a corto plazo”, recuerdan.

“La mayoría de los observadores, y nosotros mismos, esperamos que el pronóstico de inflación sea ligeramente inferior al 2% en 2024”, coincide Möec. “Esto podría plantear algunas preguntas. De hecho, si el BCE reconoce que no espera que la inflación vuelva al objetivo para el final de su horizonte previsto, uno puede preguntarse por qué entonces no mantiene estímulos”, deja en el aire el experto de AXA.