El Banco de España espera que el PIB recupere los niveles pre-pandemia a finales de 2022

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Banco de España. Autor: Jaime Pozas

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El Banco de España ha decidido mejorar sus previsiones económicas para España tanto para 2021 como para 2022 tras el “notable” repunte de la actividad registrado en el segundo trimestre. La institución espera ahora que el PIB crezca un 6,2% este año (dos décimas más que en la anterior previsión) y un 5,8% el siguiente (cinco décimas más), lo que permitirá recuperar el nivel pre-pandemia a finales de 2022.

Así consta en el ‘Informe Trimestral de la Economía Española’ que ha sido presentado hoy por el director general de Estadística y Economía del Banco de España, Óscar Arce, que ha explicado que buena parte de la revisión al alza se debe al mayor impacto positivo de los fondos ‘Next Generation EU’.

Tras la contracción del primer trimestre por la tercera ola (-0,5%), el PIB ha registrado un “notable repunte” en el segundo parcial del año, hasta un crecimiento del 2,2% de acuerdo con el supervisor. “El gasto de los hogares se estaría viendo impulsado por la mejora de la confianza, con el trasfondo de la reducción significativa de la intensidad de las medidas necesarias para la contención de la pandemia [especialmente tras la caída del Estado de Alarma] y de los progresos en la campaña de vacunación”. Por su parte, “la mejora de los mercados exteriores, como consecuencia de la recuperación de la demanda procedente del conjunto de las economías avanzadas y de China, se está traduciendo en un comportamiento expansivo de las exportaciones”.

No obstante, tanto “la intensidad” como el “calendario preciso” de la recuperación económica “de la evolución de la pandemia, del progreso en la campaña de vacunación y de la subsiguiente relajación de las medidas de contención”. En particular, la recuperación del turismo —“actividad crucial en el caso de la economía española”— depende del levantamiento de las restricciones que todavía subsisten a la circulación de personas entre España y alguno de los principales países de origen de los flujos turísticos, “actualmente en entredicho en el corto plazo”, debido a la expansión de variantes más contagiosas del virus.

Mejora de las previsiones del PIB

En este entorno, el Banco de España espera en su “escenario central” un crecimiento del PIB del 6,2% en 2021 y del 5,8% en 2022, frente a los anteriores 6,0% y el 5,2%, respectivamente. En 2023, la tasa de crecimiento del producto sería del 1,8%, mientras que “el nivel de PIB previo a la crisis sanitaria se alcanzaría hacia finales del próximo año”.

“La menor incidencia de la pandemia, con el trasfondo del avance de la vacunación, y la ejecución de los proyectos bajo el paraguas de los fondos europeos del programa Next Generation EU darían lugar, bajo este escenario central, a crecimientos elevados de la actividad en el segundo semestre de este año, lo que también tendría un impacto positivo elevado sobre el avance del PIB en el promedio de 2022”, explican los autores del informe.

El Banco de España vuelve a presentar dos escenarios alternativos, uno más adverso y otro más benigno, que difieren del central “en las hipótesis formuladas acerca de los desarrollos de la pandemia, del ritmo de reducción de la tasa de ahorro y de la huella dejada por la pandemia sobre el tejido productivo de la economía”. Bajo los escenarios favorable y adverso, el PIB crecería, respectivamente, un 6,8% y un 4,6% este año.

Repunte de la inflación

En el escenario central, el ritmo de avance del componente subyacente de los precios de consumo seguirá “siendo modesto”, considera además el Banco de España. En el medio plazo, la recuperación de la actividad provocaría un “cierto repunte de la inflación subyacente, medida por el IAPC excluidos los componentes de energía y de alimentos, hasta el 1,1% en el promedio de 2023”. En términos de la inflación general, esa tasa sería del 1,2%.

Aparte de los riesgos que se derivan de la posibilidad de que se materialicen las incertidumbres de distinto signo que afectan a la actividad, este escenario central está sometido al riesgo de que las presiones inflacionistas que se están observando en los estadios preliminares de la cadena de formación de precios acaben teniendo una naturaleza más persistente de lo esperado. No obstante, Arce ha explicado que el actual repunte del IPC obedece a “efectos coyunturales” y el “efecto base” respecto al año pasado.

Tasa de paro

En el mercado laboral, las horas trabajadas retomarán una senda ascendente a partir del trimestre en curso, en línea con la recuperación de la economía, considera el Banco de España. El crecimiento de las horas trabajadas sería del 6,7% en 2021, avance que se moderaría hasta el 5,4% y el 1,8%, respectivamente, en 2022 y 2023. “Esta recuperación del empleo permitiría reducir el desempleo, hasta situarse por debajo de los niveles pre-pandemia desde finales de 2022”.

En concreto, la institución espera que la tasa de paro se reduzca del 15,6% en 2021 al 14,7% en 2022, antes de caer al 13,7% en 2023.

Déficit y deuda pública

En cuanto a las finanzas públicas, a lo largo del horizonte de proyección se espera una mejora sustancial del saldo de las administraciones públicas, tras el acusado deterioro observado en 2020. La reducción del déficit “obedecerá tanto a la naturaleza temporal de una parte de las medidas discrecionales adoptadas para hacer frente a las consecuencias de la pandemia como a la mejora cíclica”.

No obstante, el déficit público permanecerá en 2023 en cotas todavía muy elevadas (del 4,3% del PIB), si bien se reducirá desde el 8,2% en 2021 y el 4,9% en 2022. Esta caída del déficit se basa en las medidas ahora mismo sobre la mesa, sin incluir ninguna subida tributaria o alguna medida presupuestaria que pueda introducirse en los próximos años, ha aclarado Arce.

Como resultado de esta evolución del saldo y de la trayectoria proyectada para el PIB nominal, la ratio de endeudamiento público, que en 2020 repuntó fuertemente hasta el 120% del PIB, apenas descendería en 2 pp en el horizonte de proyección (118% del PIB en 2023).