El sector de la automoción avanza hacia un modelo más sostenible. Pero esta sostenibilidad no consiste solo en fabricar coches menos contaminantes. También es una apuesta por el reciclado y la reutilización de piezas en los desguaces. Es la economía circular, que aprovecha los recursos ya existentes y alarga su vida útil.
Los desguaces como pieza esencial de la economía circular
La UE genera más de 2500 toneladas de residuos al año, pero muy pocos se reaprovechan. El objetivo es que el 95% del material de los turismos y furgonetas sea recuperable o reutilizable. Si bien son las compañías automovilísticas quienes deben trabajar para mejorar el grado de circularidad de sus vehículos, los desguaces también tienen un papel imprescindible.
Muchos componentes de los vehículos que llegan al final de su vida útil se conservan un perfecto estado de funcionamiento. Por tanto, se pueden reutilizar en otros vehículos y así evitar tener que fabricar piezas nuevas.
Los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) se encargan de gestionar estos vehículos. Antes de reciclar los materiales, los descontaminan y los clasifican para recuperar elementos mecánicos, eléctricos y de carrocería. Con este trabajo, se evita que toneladas de materiales terminen como residuos y se reduce el consumo de materias primas como acero, aluminio, cobre o plásticos técnicos.
Para localizar y adquirir estos recambios que se han recuperado, hay plataformas especializadas como tudesguace. Una vía rápida y segura para que talleres y particulares encuentren componentes reutilizables.
La reutilización de motores y componentes mecánicos
Uno de los mejores ejemplos de economía circular dentro del sector automoción es la recuperación de motores. Cuando se da de baja a un vehículo, los motores que están en buenas condiciones se revisan y se preparan para volver al mercado.
Fabricar un motor implica seguir procesos industriales muy complejos. Pero además, se necesita una gran cantidad de energía y materias primas. Por eso, cuando se puede adquirir uno reutilizado, obtenemos un ahorro importante en el precio.
Los componentes mecánicos que con más frecuencia se recuperan son:
- Cajas de cambio.
- Turbocompresores.
- Alternadores.
- Compresores de aire acondicionado.
- Sistemas de inyección.
- Centralitas electrónicas.
En los últimos años, la demanda de estos recambios se ha incrementado, tanto porque las piezas nuevas se han encarecido y por una mayor conciencia por la sostenibilidad. Con empresas especializadas como www.motoresdyg.com, este mercado se está profesionalizando y se facilita el acceso a motores revisados y catalogados que se pueden reutilizar.
Beneficios ambientales y económicos
Cuando se reutilizan los motores y piezas, el ahorro económico al adquirirlos no es la única ventaja. También hay beneficios para el medioambiente que van acorde con los objetivos europeos de reducción de residuos y aprovechamiento de materiales.
- Reduce la extracción de nuevas materias primas.
- Disminuye el consumo energético industrial.
- Evita la generación de residuos innecesarios.
- Las reparaciones son más asequibles.
- Se favorece un uso más eficiente de los recursos disponibles.
Un sector cada vez más digitalizado
La transformación digital también está facilitando la economía circular en la automoción. Hoy en día, se utilizan sistemas de gestión para identificar, clasificar y localizar piezas muy concretas que se puedan reutilizar.
En sitios especializados como motorcompleto.com, se pueden consultar referencias, su compatibilidad y disponibilidad sin tener que desplazarse. Por tanto, se ahorra tiempo y agilidad en la compra y aumenta la confianza en estos productos.
La economía circular seguirá ganando popularidad en los próximos años. Puesto que la recuperación de piezas y motores es una herramienta eficaz para reducir residuos, optimizar recursos y avanzar hacia una movilidad más sostenible.






