Las cuotas participativas de la CAM se quedan en el limbo

“Las cuotas participativas de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) no han sido traspasadas a Banco CAM, en virtud de la escritura pública de segregación de la actividad financiera”. Con este comunicado, Banco Sabadell parece lavarse las manos respecto a los títulos en circulación de la entidad alicantina, en los que han quedado atrapados unos 50.000 clientes.

“Tal y como está diseñado el proceso, es de prever que las cuotas participativas no tengan valor económico significativo”, ha añadido Banco Sabadell en un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que recuerda además que “este proceso está sujeto a la aprobación de las autoridades regulatorias europeas y de las autoridades españolas, lo que condiciona y limita cualquier decisión que se pueda tomar sobre las mismas”.

Tampoco parece probable que el Banco de España salga al rescate de los ahorradores que han quedado pillados en los títulos, una vez adjudicada la entidad al Sabadell. Fuentes del mercado han señalado a EL BOLETÍN que las cuotas han quedado ahora en manos de la fundación de la caja, responsable también de la obra social y con su propio patrimonio. No obstante, no se descarta que, “por política comercial”, el Sabadell decida lanzar una oferta de compra de los títulos, ya que “muchos impositores de la nueva entidad” son cuotapartícipes.

Un portavoz de la caja consultado por este diario ha declinado hacer comentarios sobre el futuro de los títulos.

Esta mañana, la CNMV ha decidido “suspender cautelarmente” de negociación las cuotas participativas de la CAM. Una avalancha de órdenes de venta había impedido que los títulos pudiesen comenzar a cotizar en la apertura de la sesión bursátil. En la subasta de preapertura, el precio que se cruzaba era de 0,94 euros por cuota, que correspondería a una caída del 30%, con unas órdenes de venta que quintuplicaban a las de compra.

Ayer, las cuotas subieron de manera casi inexplicable un 6,35% hasta alcanzar un precio de 1,34 euros, a pesar de que el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, explicó en rueda de prensa que “las cuotas participativas son capital, pero previamente a la ampliación de capital se producirá una operación acordeón con lo que la cuotas no tendrán ningún valor económico”.

Alrededor de 50.000 minoritarios, la mayoría clientes, podrían haber quedado atrapados en las cuotas, sin tener ninguna protección ante las posibles pérdidas de su inversión. Según el folleto de emisión de las cuotas participativas enviado hace tres años a la CNMV, los cuotapartícipes no tienen ningún derecho político ni influencia en las decisiones del consejo de administración o de la asamblea de la entidad alicantina. La única alternativa es que se hubiera creado un sindicato de cuotapartícipes con representación en la asamblea, pero la CAM descartó esta medida.

Sólo tenían derechos económicos que, en puridad, se limitan al cobro de un dividendo que no existirá, y a la rentabilidad obtenida por la compraventa de los títulos. Ahora, y según el folleto, tienen “derecho a ceder sus cuotas participativas a la CAM y a obtener su valor de mercado en caso de fusión de la caja”. Teniendo en cuenta que el Banco de España ha adjudicado la CAM al Sabadell por el precio simbólico de un euro, el cálculo de lo que obtendrán parece sencillo.

El 23 de julio de 2008 la CAM sacó al mercado sus cuotas participativas. En total, colocó 50 millones de títulos a un precio de 5,84 euros. Lehman Brothers, que quebró sólo dos meses después, fue el banco colocador de la emisión. Un 65,5% de las cuotas (32,7 millones) se colocaron entre minoritarios, que tenían que realizar una inversión mínima de 3.000 euros. Teniendo en cuenta estas cifras, algo más de 60.000 minoristas, la mayoría clientes de la CAM, se hicieron con estos títulos, ahora en el aire.

La CAM colocó otro 31% de los títulos (15,5 millones), entre inversores cualificados. 1,75 millones de cuotas se destinaron a empleados de la entidad.