El diario El Mundo se hace eco hoy en un editorial de la denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción de Barcelona contra 54 consejeros de Caixa Catalunya en 2010, incluido Narcís Serra por “la escandalosa política de remuneraciones de los directivos” de la entidad.
“Hay que felicitarse del paso que dio ayer la Fiscalía”, señala el diario dirigido por Pedro J. Ramírez, ya que, a pesar de que hasta el momento se habían presentado “muchas denuncias por las irregularidades en la gestión de las cajas”, la peculiaridad de ésta es que “se centra en la política de retribuciones aprobada por el consejo de administración ‘con evidente abuso del cargo y utilizando fondos en beneficio propio’, lo que ‘contribuyó a su grave crisis financiera’”.
En concreto, el consejo aprobó subidas salariales, compensaciones y planes de pensiones que suponían unos incentivos “totalmente desmesurados” en unos ejercicios en los que la entidad entraba en unas pérdidas que obligaron al FROB, “o sea, al Estado español”, a aportar 12.000 millones de euros para su saneamiento financiero. “Una cantidad que, si se compara el tamaño de ambas cajas, es mucho mayor proporcionalmente que los 23.000 millones que ha costado la capitalización de Bankia”, señala el diario en su editorial.
“Evidentemente, los directivos de Catalunya Banc sólo pensaban en enriquecerse en unos momentos en los que no podían desconocer la situación de insolvencia de la entidad”, defiende El Mundo, que recuerda que la Fiscalía atribuye un delito de administración desleal a Narcís Serra y todos los consejeros, al considerar que votaron a favor de unos acuerdos que lesionaban los intereses de la caja.
Serra cobraba en 2010 unos 250.000 euros, “una cifra considerable teniendo en cuenta que, como él declaró en el Parlamento catalán, carecía de funciones ejecutivas y se limitaba a hacer un trabajo de representación”.
Serra, ex alcalde de Barcelona, ex ministro de Defensa y ex vicepresidente, “ejemplifica los desafueros cometidos por los políticos que recalaron en las cajas para beneficiarse de un retiro dorado. No cumplió con sus obligaciones y cerró los ojos ante los abusos de los directivos”, sentencia el diario de Pedro J. Ramírez. “Desgraciadamente, lo que sucedió en Catalunya Banc no fue una excepción sino una práctica generalizada en un sistema que funcionó sin controles y en el que las cajas fueron saqueadas por gestores sin escrúpulos que contaban con protección política”, concluye.
Los datos reflejan que la presión sobre determinados productos básicos continúa, mientras otros, como los…
Callamard ha descrito la intervención de Rubio como la presentación de un “proyecto estadounidense basado…
Feijóo defiende que el objetivo tras unas elecciones generales debe ser un Gobierno fuerte de…
En la apertura del tercer y último día del foro internacional celebrado en Alemania, Kallas…
Según el análisis de las declaraciones patrimoniales, el 86% de los diputados posee al menos…
Los ataques se producen después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaran…