BMN y Liberbank tendrán que pagar más intereses que Irlanda para evitar la nacionalización

BMN y Liberbank tienen poco más de una semana antes de que venza la prórroga otorgada por el Banco de España para que completen su recapitalización y, tras desestimar sus salidas a Bolsa, el nuevo clavo ardiendo al que se agarran son los bonos convertibles. Sin embargo, el mercado estima que para colocar estos títulos deberán pagar una rentabilidad superior al 8,25%, por encima de lo que se encuentra actualmente, por ejemplo, el rendimiento de la deuda soberana de Irlanda, cuya economía se encuentra intervenida.

En este escenario podrían entrar en competencia directa además con Banco Popular, que planea también una emisión de convertibles por valor de 700 millones de euros en su absorción del Pastor. Nuria Álvarez, analista de Renta 4, ha señalado a EL BOLETÍN una emisión de bonos convertibles “no es la panacea” para los grupos de cajas, ya que exigirá unos “costes bastante elevados”.

Según explica Álvarez, tanto BMN como Liberbank tienen “necesidades reales” de capital para evitar la nacionalización, mientras que el Popular “no tiene necesidad como tal”, sino que planea esta operación para recuperar “70 puntos básicos de core capital que le consume la absorción del Pastor”. En ese sentido, sería raro que los inversores dejen pasar la oportunidad de apretar las tuercas a los grupos de cajas para forzarles a pagar unos intereses más altos.

Hasta el momento, la última emisión de bonos convertibles en acciones realizada ha sido la de Banco Pastor, obligado, antes de su fusión con el Popular, a pagar un 8,25% de rentabilidad, y los intereses exigidos a BMN y Liberbank podrían ser incluso superiores, teniendo en cuenta además la incertidumbre sobre el futuro inmediato de ambas entidades y su salida a Bolsa a medio plazo.

Un medio más sencillo para cumplir con el Banco de España son las desinversiones. En ese sentido, Liberbank, el grupo formado por Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, es la que lo tiene más fácil. Según señaló el pasado viernes el presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), Javier Aríztegui, la entidad tiene un core capital superior al 9%, por lo que sólo necesitaría unos 330 millones de euros, “una cantidad marginal”, a su juicio, “que podría conseguirse a través de desinversiones”.

En esta línea se podría enmarcar la venta de Telecable, la operadora de cable asturiana. El banco controla un 92% de la compañía, heredado de Cajastur, y espera vender una participación de ella, aunque manteniéndose en su capital. Entre los interesados en Telecable podrían encontrarse Euskatel, Ono o CVC Capital, accionista de la gallega R Cable. La compañía está valorada en unos 400 millones de euros.

Más difícil se presenta el panorama para BMN, formado por Sa Nostra, Caja Murcia, Caixa Penedés y Caja Granada, que necesita 485 millones de euros para cumplir con el nuevo mínimo de solvencia. En un primer momento, la cifra ascendía a 637 millones, pero la entidad que preside Carlos Egea se aplicó en hacer una limpia de activos inmobiliarios.