La guerra de familias resucita en Novacaixagalicia

En cuestión de días el Banco de España formalizará la toma de control del nuevo banco de Novacaixagalicia, y en el seno de la entidad ha resucitado una guerra de familias por ocupar los pocos asientos que dejen vacantes los nuevos administradores. El único puesto que está confirmado hasta ahora es el de José María Castellano, ex de Inditex, como presidente.

Actualmente Novacaixagalicia cuenta con un consejo de administración de 22 miembros, cifra que se reducirá previsiblemente a la mitad, y según algunos observadores, la mayoría aspira a mantener su puesto, mientras que entre los sindicatos se considera que los representantes de los trabajadores también deben tener voz en la nueva cúpula.

Tal y como ya adelantó EL BOLETÍN, CCOO ha presentado una denuncia ante la Xunta por un supuesto incumplimiento de la ‘Ley de cajas gallega’. En esta demanda, exige la dimisión de Julio Fernández Gayoso y Mauro Varela del consejo de administración del banco gallego, en el caso de que lograsen un asiento en el mismo. La razón, que la normativa gallega no permitiría que se sentasen en los consejos de la caja y el banco a la vez, si bien Novacaixagalicia se verá obligada a convertirse en fundación.

A una escala más modesta, se mantendrá la comisión de control pero se suprimirán tanto los consejos territoriales como el resto de comisiones delegadas. Según publica La Voz de Galicia, la intención es reducir el gasto directivo en un 70%. Sólo de enero a junio, el consejo de administración de la caja cobró 2,33 millones de euros al año. Esta cifra supera, por ejemplo a la que cobró en el mismo período la cúpula de Banco Popular (2,10 millones).

Las cábalas de los consejeros son aún castillos en el aire hasta que se conozca la valoración que hará el Banco de España de NCG Bank. Está previsto que antes del viernes el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) inyecte los casi 2.500 millones de euros que la entidad necesita para cumplir con el nuevo mínimo de solvencia, pero aún se desconoce con qué porcentaje exactamente se harán los hombres de Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El presidente de la Xunta, el popular Alberto Núñez Feijóo, adelantó hace unos días que sería al menos un 85%, mientras que el otro 15% quedaría en manos de la caja. No obstante, la intención del Banco de España es vender a inversores privados parte de su participación antes de finales de año.