Una veintena de afectados de las participaciones preferentes de Bankia ha perseguido por la calle a la ex teniente de alcalde de Madrid Mercedes de la Merced y al expresidente de Caja Ávila Agustín González, imputados en la investigación de la Audiencia Nacional sobre la salida a Bolsa de la entidad, al grito de “chorizos” o “devuélveme mi dinero”.
Según publica Europa Press, los manifestantes, que portaban pancartas con los lemas ‘banquero capullo, ese dinero no es tuyo’ o ‘banqueros culpables’, han asediado a los comparecientes cuando salían de su declaración judicial como imputados en la causa que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu instruye por la fusión y salida a Bolsa de la entidad. El grupo de afectados ha perseguido durante parte del trayecto a los ex consejeros de Bankia mientras les insultaban y les exigían que les devolvieran sus ahorros.
Ya en lo que se refiere a las intervenciones, ambos imputados han asegurado que conocieron la situación real de la entidad en mayo pasado, cuando se produjo la crisis que precipitó la salida de Rodrigo Rato como presidente de la entidad y la llegada de José Ignacio Goirigolzarri.
De la Merced, ex teniente de alcalde de Madrid con el PP, ha defendido la conversión de las participaciones preferentes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en acciones en el proceso de recapitalización de la entidad, y ha dicho que ella misma compró este producto después de ser informada de sus características. “Los beneficios han sido bastantes”, ha asegurado ante el juez, siempre según la agencia.
González, expresidente de Caja Ávila, ha declarado durante su intervención que no tenía conocimientos financieros o contables porque su profesión era la de “maestro de primaria”, y ha apuntado que la situación en la entidad fue de “absoluta normalidad” hasta la llegada del nuevo presidente, José Ignacio Goirigolzarri, a quien apoyó por “responsabilidad”.
Tanto De la Merced como González han defendido la legalidad de los dos balances de cuentas de 2011, el que reflejaba unos beneficios de 305 millones de euros y el que arrojó unas pérdidas de 2.979.







