Los sindicatos de la CAM acusan al Banco de España de hacer trampas para vender la caja

El enfrentamiento entre los sindicatos y los nuevos administradores de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) comienza a enquistarse en plena subasta de la entidad alicantina. Fuentes sindicales consultadas por EL BOLETÍN han acusado al Banco de España de hacer ingeniería contable en la entidad para poder colocarla mejor en el mercado.

Según señalan estas fuentes, las pérdidas de 1.136 millones de euros que han aflorado se explican más por los rigurosos criterios que los hombres de Miguel Ángel Fernández Ordóñez han adoptado a la hora de realizar las dotaciones por insolvencias, que por la situación real de la entidad. Así, los nuevos administradores nombrados por el supervisor habrían puesto en el epígrafe de dudosos, créditos concedidos a empresas que tienen sus pagos al día, pero que atraviesan situaciones comprometidas, “como el 90% de las pymes de este país”, según los sindicatos.

Una vez que se adjudique la caja, “sin hacer nada” el comprador aflorará unos beneficios de unos 500 millones sólo por volver a reinstaurar los balances. Estas mismas fuentes apuntan a que si todas las cajas realizaran sus dotaciones con iguales criterios que la CAM, también registrarían pérdidas. Fuentes del Banco de España, consultadas por este diario, han optado por guardar silencio, sin salir al paso de las acusaciones.

La CAM, intervenida el pasado mes de julio por el supervisor, anunció a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) unas pérdidas de 1.136 millones de euros en el primer semestre de 2011, con una tasa de morosidad que ascendió al 19%, y una cobertura de apenas el 39,4%. Los créditos dudosos se han duplicado en apenas seis meses, si se tiene en cuenta la tasa del 9,1% que la caja presentó en 2010.

La entidad alicantina cerró junio con un ratio de solvencia del 4,8%, aunque si se contabiliza la inyección de 2.800 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el capital de máxima calidad se eleva al 11,8%.

En pleno enfrentamiento, los sindicatos de la CAM enviaron ayer una petición formal a los administradores de la entidad de ahorros en la que les piden un encuentro para ser informados de diferentes puntos. En primer lugar solicitan una explicación acerca de su decisión de cancelar la amortización de las cuotas participativas, que causó un desplome de estos títulos. Otro de los puntos que quieren aclarar los representantes de los trabajadores es la fuga de depósitos y el deterioro de su imagen de la caja alicantina. Por último, quieren conocer detalles sobre el cuaderno de venta de la caja.

Sobre este último punto, KutxaBank, el banco de las tres cajas vascas, cuya aprobación esta prevista para este viernes, gana puestos en las quinielas para hacerse con la CAM, por delante de Santander, BBVA o CaixaBank. Según señalan las fuentes sindicales, tal y como están los mercados, es muy difícil que una entidad cotizada en Bolsa se atreva a comprar la caja alicantina, que podría registrar un desplome de sus acciones.

A favor de KutxaBank, además, está la operación de CajaSur. La caja cordobesa, intervenida por el Banco de España el año pasado, fue absorbida por BBK, cuyo presidente, Mario Fernández, será también máximo responsable de KutxaBank.

El mayor problema que afrontará la entidad que finalmente se haga con la CAM es los vencimientos de deuda. La caja alicantina deberá refinanciar unos 9.000 millones de euros hasta finales de 2012, que se sumarán a los propios problemas de liquidez que tenga la entidad compradora en un momento en que los mercados están cerrados. Además, la compra de la CAM podría conllevar una rebaja de rating.