El Banco de España recluta a la CAM para la guerra del pasivo

Los administradores de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), nombrados por el Banco de España, no están dispuestos a mantenerse indiferentes a la fuga de depósitos que vive la caja alicantina desde la intervención del pasado mes de julio, y que está dificultando su subasta. Los hombres de Fernández Ordóñez han decido pasar al ataque en la guerra del pasivo con un depósito de interés creciente, que llega a alcanzar el 5%.

El ‘Depósito Creciente 5’, que se puede contratar desde 15.000 euros y hasta 300.000 euros, es un producto a 24 meses exclusivo para dinero procedente de otras entidades. El primer trimestre el depósito pagará una rentabilidad del 1,40% el primer semestre, un 2,50% el segundo, un 3,50% el tercero, y, tal y como se ha señalado anteriormente, un 5% el último. En el total del período de vigencia del producto, el rendimiento del depósito es del 3,09% TAE.

La liquidación de intereses es semestral, y el depósito puede cancelarse anticipadamente sin penalización y con abono de intereses para cada período al tipo de interés nominal correspondiente.

La CAM se suma de este modo a la guerra del pasivo, aunque el Banco de España ha hilado fino para evitar incumplir la Ley Salgado, que penaliza las rentabilidades más altas de los depósitos mediante

La norma determina que los depósitos a plazo fijo a seis o más meses que paguen un tipo anual superior al Euríbor a medio año más 150 puntos básicos deberán aportar el doble de lo que en la actualidad abonan al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que sirve de colchón para cubrir las pérdidas de los depositantes en caso de insolvencias de algunas cajas y bancos.

Actualmente el Euríbor a seis meses se encuentra en el 1,735%, por lo que el umbral a partir del cual las entidades financieras tendrán que sufrir la penalización se encontraría a día de hoy en los depósitos con rentabilidades del 3,2% aproximadamente, sólo un 0,10% por encima de la ofrecida por el ‘Depósito Creciente 5’. En principio los clientes podrán contratar este producto hasta el 31 de diciembre.

Esta drástica situación se toma después de que en apenas un mes, desde el 22 de julio y hasta el 31 de agosto, la CAM se viese obligada a utilizar 500 millones de euros de los 3.000 millones de la línea de crédito que le otorgó el Banco de España el día de su intervención, debido a la fuga de depósitos, y la situación podría haber empeorado desde entonces ante la avalancha de rumores que han salpicado a la entidad alicantina.

El Banco de España tenía en principio la intención de vender la CAM en subasta en septiembre, pero finalmente el plazo se alargará al menos hasta finales de año, tal y como ya publicó EL BOLETÍN. A finales de mes se realizará una primera criba entre los interesados.