El Banco de España estudia dejar sin pagar las preferentes de la CAM

Mucha suerte han tenido los inversores de la CAM, su mayoría clientes, que compraron participaciones preferentes de la caja en 2001 y 2002 y que el pasado 15 de agosto cobraron el cupón. El próximo 29 de septiembre es la siguiente cita. Toca abonar la remuneración de los 850 millones de euros que vendió hace dos años y a los que dudan de que no cobrarán no le faltan razones, sobre todo después de las pérdidas de 1.136 millones de euros registradas en el primer semestre.

En total la caja alicantina tiene casi 1.400 millones de euros en participaciones preferentes emitidas en los años 2001, 2002, 2005 y 2009, de las que apenas títulos correspondientes a 88,5 millones de euros fueron colocados entre inversores institucionales. El resto, se distribuyó entre clientes a través de la red de sucursales. El próximo 29 la entidad debería pagar el cupón de las preferentes de 2009, lo que, teniendo en cuenta el interés del 7,35% que tienen a día de hoy, supondría un desembolso para la entidad de 15,6 millones de euros.

El próximo pago está previsto el 29 de diciembre. En principio, las preferentes no se remuneran en el caso de que el emisor haya registrado pérdidas en el año anterior, por lo que los cupones a pagar este año deberían mantenerse, corriendo más peligro los del próximo año. Sin embargo, el Banco de España podría decidir que la CAM no tiene la solvencia suficiente y anular los pagos.

Esta tesis cobra fuerza después de que el regulador anulase a finales de agosto la asamblea que debía aprobar la amortización de las cuotas participativas de la CAM a 4,77 euros por título, lo que ha desatado el pánico entre los inversores. Las cuotas de la caja alicantina cotizaban en la mañana de hoy a 1,76 euros, una caída del 7,36% respecto al cierre de ayer. Estos títulos acumulan un descenso del 70% desde que salieron al parqué el 23 de agosto de 2008, a un precio de 5,84 euros.

La CAM anunció ayer al cierre a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) registró unas pérdidas de 1.136 millones de euros en el primer semestre de 2011, con una tasa de morosidad que ascendió al 19%, y una cobertura de apenas el 39,4%. Los créditos dudosos se han duplicado en apenas seis meses, si se tiene en cuenta la tasa del 9,1% que la caja presentó en 2010.

La entidad alicantina cerró junio con un ratio de solvencia del 4,8%, aunque si se contabiliza la inyección de 2.800 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el capital de máxima calidad se eleva al 11,8%.

Las pérdidas por deterioro de activos financieros suponen 1.147 millones de euros, y las correspondientes al deterioro de otros activos se traducen en una carga neta de 424 millones, de los que 85 millones proceden del deterioro de la cartera de participaciones, y el resto de los activos adjudicados.

Según anunció la entidad, los estados financieros consolidados de la CAM, intervenida por el Banco de España a solicitud del consejo, están siendo revisados por la auditora KPMG. Los administradores de la entidad consideran que dichos estados “no diferirán sustancialmente” de las cifras definitivas que se presentarán el próximo 9 de septiembre.

No es la primera vez que la intervención de una entidad desvela unas pérdidas más abultadas de lo que se había anunciado con anterioridad, lo que pone en cuestión las cuentas que presenta el sector. La anterior intervención de una caja, Cajasur, también afloró un agujero mucho mayor de lo previsto, aunque las pérdidas de la entidad cordobesa, más pequeña que la CAM, se quedaron en 596 millones de euros en 2009. Cajasur sólo dejó de pagar un único cupón de sus participaciones preferentes pese a estas cuantiosas pérdidas.