Los aparejadores enmiendan la plana a Ana Botella tras el aumento de obras ilegales

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Madrid ha puesto en Marcha el nuevo Servicio de Inspección, desde el que se realizará una labor de control y vigilancia para garantizar que las obras de Madrid cumplen la normativa vigente, y defender así la legalidad, calidad y seguridad en todos los proyectos de la capital, tanto obras nuevas como reformas.

“En los últimos meses, el Colegio está recibiendo numerosos avisos por parte de colegiados y ciudadanos sobre situaciones irregulares, lo que ha llevado a la institución a la creación de este nuevo servicio para preservar la seguridad y legalidad de cada intervención” explicó Luis Gil-Delgado, Gerente del Colegio de Aparejadores de Madrid.

Según el Colegio de Aparejadores “la construcción atraviesa un alarmante aumento de licencias de obra ilegales, en las que se recurre a personas sin habilitación profesional que pueden ocasionar serios problemas de seguridad y calidad”. En estos casos, advierte estos profesionales, “no sólo se incurre en un fraude de ley, sino también en grandes daños para el sector y para la ciudadanía, ya que no hay garantías de la calidad de la intervención”. “Asimismo, si no hay intervención de profesionales acreditados, se carece de las figuras que responderían de posibles fallos”, añaden.

Para evitar estos problemas, el Colegio realizará una vigilancia permanente a través de este Servicio de Inspección, que revisará cada proyecto aprobado por el Ayuntamiento de la capital. En caso de que se den situaciones de inseguridad, intrusismo o ilegalidad, denunciará la situación en primer lugar por vía administrativa, y si no se enmendase, recurriría a los tribunales. Después del procedimiento, y si se comprueba que se ha incurrido en una situación irregular, la intervención se detendría y se volvería al momento de obtención de la licencia.

El Servicio de Inspección es el primero de este tipo que un colegio profesional de la construcción pone en marcha ante el aumento del intrusismo laboral. “Trabajamos por el cumplimiento de la normativa y por la defensa de los derechos de nuestros colegiados, de los profesionales y de la ciudadanía en general, que a menudo desconoce los riesgos a los que está expuesta”, afirma Luis Gil-Delgado, Gerente del Colegio de Aparejadores de Madrid.

Desde este colectivo aseguran que “el hecho de saltarse a alguno de los profesionales necesarios por ley a menudo responde a la búsqueda de un presunto abaratamiento que supone en realidad un encarecimiento del precio de la intervención, en ausencia de un experto que controle al constructor, verifique la idoneidad de los materiales o que se ajusten al presupuesto”. Además, recuerdan que “en el caso del aparejador colegiado, éste responde ante posibles fallos técnicos respaldado por su seguro profesional.”

Según datos del Colegio, la irregularidad más habitual se da obras de rehabilitación o reforma de edificios históricos protegidos, donde la ley establece obligatoria la intervención de un arquitecto para elaborar el proyecto, y de un aparejador como Director de Ejecución.

“En ausencia de aparejador, no hay nadie que garantice la seguridad y calidad de la obra, algo especialmente importante en la conservación del patrimonio histórico”, afirma Gil-Delgado. Asimismo, el promotor se haría responsable directo de los daños y perjuicios ocasionados en caso de accidente laboral, un terreno que en circunstancias normales, recae bajo la responsabilidad del aparejador.