Las acciones de Banco de Valencia se disparaban a media mañana un 13% en el mercado continuo, con un fuerte volumen de negociación, ante las informaciones de la prensa regional valenciana que apuntaban a que el HSBC podría estar interesado en adquirir la entidad.
Los títulos se cambiaban a esa misma hora por 0,67 euros cada uno, frente a los 0,59 euros del cierre de ayer. A lo largo de la mañana, llegaban a alcanzar los 73 céntimos, que se traducían en una subida del 23%. La negociación era además muy intensa, con un volumen de 4,99 millones de acciones, diez veces más que la que alcanzaba, por ejemplo, Bankia. El volumen medio diario no suele superar los 1,2 millones de títulos.
En lo que va de año, las acciones del banco regional, intervenido por el Banco de España en noviembre, se han dejado casi un 80% en Bolsa.
Según publica Las Provincias, el gigante británico HSBC baraja la posibilidad de la compra de Banco de Valencia, en una operación que contaría con el apoyo de parte de la burguesía valenciana. El diario apunta a que el Banco de España levantaría su intervención a la entidad valenciana de concretarse la operación.
Por el momento se desconoce la aportación destinada por parte de las familias valencianas, quienes poseen gran parte de las acciones de Banco de Valencia. Según recoge Las Provincias, el HSBC ha mostrado su disposición por ceder las presidencias de Banco de Valencia al empresario que muestre su implicación con el territorio valenciano.
El principal escollo de la negociación sería que el hecho de que el HSBC requeriría la ayuda del Banco de España, que no obstante ya concedió un esquema de protección de activos muy ventajoso al Sabadell en el caso de la CAM. Las grandes líneas de la propuesta que el banco británico hará al supervisor nacional, según el diario, es la creación de un banco malo que aparte unos 5.000 millones de los activos que tiene actualmente la entidad.
El pasado 21 de noviembre, el Banco de Valencia fue intervenido por el Banco de España, que le inyectó 1.000 millones de euros y le otorgó asimismo una línea de crédito de 2.000 millones para asegurar su liquidez. La institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez también decidió sustituir a los administradores de la entidad regional por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
A partir de la publicación de esta decisión en el Boletín Oficial del Estado, “el FROB administrará el Banco de Valencia con el objetivo de estabilizarlo y recapitalizarlo y así hacer posible una posterior enajenación a otra entidad mediante un proceso competitivo”.







