La asamblea general de CajaSur ha aprobado hoy su integración en BBK. La caja cordobesa, creada en 1878, se convertirá en un banco instrumental integrado en la entidad vasca, y que operará con el nombre comercial de Banco Cajasur a partir del 1 de enero de 2010. De igual modo, se ha confirmado también a José Carlos Pla Royo como director general de la entidad, cuyo nombramiento fue realizado por el administrador provisional (FROB) de CajaSur el pasado agosto.
A la asamblea, que empezó a las 9.30 horas de la mañana y se ha dado por terminada poco después de mediodía, han acudido 130 de los 160 consejeros convocados, incluidos todos los canónigos representantes del Cabildo cordobés en la entidad, a excepción del ex presidente de CajaSur, Santiago Gómez Sierra. No obstante, los consejeros tuvieron voz pero no voto, ya que el Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB), administrador provisional de CajaSur desde su intervención el pasado 22 de mayo, tenía el 100% de la representación tras haber comprado cuotas participativas de la entidad por valor de 800 millones de euros.
La asamblea se celebra apenas un día antes de que se celebren elecciones sindicales en CajaSur. El sindicato mayoritario, Aspromonte (71% de representación), con CCOO como principal competidor (20%), aspira a repetir como número uno y es el único que presenta candidatura “en todas las circunscripciones” para estas elecciones, integrando sus listas casi el 20% de la plantilla. El próximo 2 de diciembre está prevista una reunión en Córdoba entre representantes de BBK y de los sindicatos de CajaSur, para negociar un ajuste de plantilla en la caja cordobesa que permita su integración en el BBK Bank. La integración podría provocar un recorte de 900 empleados.
Los activos de CajaSur estaban valorados en 16.122 millones de euros, mientras que sus pasivos contabilizaban 16.808 millones, lo que arroja un saldo negativo de 686,2 millones de euros. La entidad cordobesa perdió 852,2 millones de euros hasta agosto, lo que supone multiplicar por 4,3 veces los ‘números rojos’ de 196,3 millones registrados hasta junio, según el balance auditado a 31 de agosto de este año.







