El consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, apoyó hoy la pérdida de poder de los Polanco, la familia fundadora del grupo, en el capital de la compañía, ya que según él no tiene sentido que una empresa que quiere ser global como Prisa sea propiedad de “una familia o un grupo de amigos”. En un desayuno organizado por el Foro Nueva Economía, Cebrián afirmó que espera que en un plazo de “dos meses” se materialice el acuerdo con Liberty Acquisitions, por el que los inversores estadounidenses se harán con la mayoría del capital del grupo a cambio de unos 600 millones de euros.
La operación está acordada “al 99,9%”, según apuntó el consejero delegado de la compañía de medios de comunicación. La entrada de Liberty diluirá la participación de la familia Polanco desde el 70,8% hasta el 30%.







