En su primera intervención ante el World Economic Forum de Davos, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha realizado una cerrada defensa de la moneda única europea. En su opinión, las críticas al euro responde al interés de algunos ‘lobbys’ muy concretos.
Zapatero se ha mostrado convencido de que hay sectores que nunca han estado interesados en el éxito del euro, ni en la coordinación de las economías europeas porque gracias a ellas “se ha establecido un club demasiado fuerte” para los deseos de ciertos competidores que aún desearían vérselas con una Europa desunida e individualizada. Sería el mismo grupo que anunció hace una década el fracaso del plan.
El presidente del Gobierno español contestaba así a una pregunta ‘difícil’ realizada por el moderador del debate en el que el político español participaba junto a otras autoridades europeas como el gobernador del BCE, Jean Claude Trichet. El presentador le había sugerido que quizá para España hubiera sido más interesante enfrentarse a esta crisis con la posibilidad de devaluar una moneda propia, como en su momento era la peseta.
Una forma, más o menos elegante, de hacerse eco de los comentarios suscitados ayer en la ciudad suiza por el experto Noel Roubini, famoso por haber advertido antes que el resto sobre la crisis bancaria que se avecinaba, que realizó ayer una descripción altamente severa de la economía española y calificó su posible colapso de gran problema para el euro.
En este contexto, el presidente ha usado el ejemplo del Banco Santander y su participación en el rescate bancario de Reino Unido como ejemplo de la solvencia del sistema financiero español y de las lecciones útiles que podrían extraerse del país ibérico.
Zapatero ha insistido en que España es un país ‘serio y cumplidor’, se ha comprometido a rebajar el actual déficit público en línea con las exigencias que ha recibido al respecto de la CE que reclama que esta magnitud se sitúe por debajo del 3%, como muy tarde en 2013 y se ha mostrado convencido de que ‘se podrá cumplir el pacto de estabilidad’, porque el país va a realizar los esfuerzos necesarios.
Como ejemplo de esta voluntad de cumplir con los compromisos contraídos con Europa el presidente del Gobierno ha anticipado aquí que mañana el Ejecutivo aprobará un plan de austeridad y recortes del gasto que incluirá reformas de la Seguridad Social y la posibilidad de un retraso en la edad de la jubilación.







