La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, cierra la puerta a entrar en la nueva ronda de fusiones del sector financiero español. La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha señalado que la entidad se ha planteado para el año 2017 lograr alcanzar la cifra de 17 millones de clientes vinculados, lo que en la práctica supondrá un incremento de 1,8 millones respecto al cierre de 2016. En total, la entidad tiene 125 millones de clientes.
La banquera ha adelantado este objetivo durante la presentación de los resultados del banco, y después de que en 2016 se hayan batido los objetivos fijados: frente a un reto de 15 millones de clientes vinculados, se lograron 15,2 millones finalmente.
En España, esta estrategia de vincular a la clientela se articula sobre todo a través de la Cuenta 1 / 2/ 3, que ha permitido aumentar en un 32% los clientes vinculados tras alcanzar una cifra de dos millones de clientes, y se ha reflejado asimismo en una mejora de la productividad comercial: un 50% de la nueva producción está vinculada a esta cuenta, ha explicado Botín, que ha recordado que “el objetivo es que seamos el primer banco del cliente”. El objetivo es alcanzar una cifra de cuatro millones de clientes con esta cuenta en 2018, lo que supone duplicar la cifra actual.
Respecto a las comisiones por las tarjetas de crédito vinculadas a la Cuenta 1 / 2 / 3, ha destacado que el objetivo es “la transparencia”. La banquera ha defendido que no ha subido las comisiones de esta cuenta, sino que la intención es que los clientes usen todos los servicios vinculados a la misma, como las tarjetas de crédito.
En cuanto al objetivo de beneficio del grupo, la presidenta del Santander ha avanzado que se espera una mejora, aunque ha recordado que “lo importante es la calidad de este beneficio”. La intención es crecer a doble dígito en 2018.
Preguntada sobre la posibilidad de que el Santander se sume a la nueva ronda de fusiones en España con una posible adquisición de un banco mediano, Botín ha cerrado la puerta a cualquier operación de este tipo. “Nuestra estrategia es realizar adquisiciones relativamente pequeñas” que puedan generar valor, como Citibank en Argentina o Banif en Portugal. “Esta es la estrategia y lo va a seguir siendo a futuro”.
La presidenta del Santander se ha mostrado además “bastante optimista” sobre la economía española. “España está en una posición privilegiada y vamos por el buen camino”. “El teléfono no deja de sonar”, ha señalado en referencia a las posibles inversiones en el país. Botín ha destacado asimismo que pro primera vez el banco espera un crecimiento económico en los diez principales mercados en los que opera.
Sobre la reciente polémica por las cláusulas suelo y el mecanismo aprobado por el Gobierno para que los clientes afectados recuperen su dinero, Botín ha recordado que el Santander no comercializó hipotecas con esta polémica cláusula, y se ha limitado a añadir que la “seguridad jurídica y la transparencia” deben ser las claves del mercado hipotecario.
El nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, ha sido otro de los temas traídos a colación durante la rueda de prensa, aunque la banquera se ha limitado a mostrar sus esperanzas de que “vaya bien”. El Santander sí anticipa un impacto sobre el negocio en México, que ya se está viendo en el tipo de cambio, pero ha defendido que “México es un país con grandes fortalezas”.
El Santander cerró 2016 con un beneficio de 6.204 millones de euros, un incremento de un 4% respecto al ejercicio anterior, después de que la mejora en la calidad del crédito y el incremento de los ingresos por comisiones compensaran el impacto por la debilidad de algunas divisas frente al euro y las subidas de impuestos en mercados como Reino Unido y Polonia. Las acciones del banco subían a media sesión un 3,30%, dentro de un Ibex 35 que a la misma hora se anotaba un 1,60%.
“Estamos aquí para ayudar a las personas y a las empresas a progresar”, ha concluido Botín. “Queremos ser el mejor banco comercial ganándonos la confianza de los clientes en cada uno de los países en los que operamos”.







