El gasto público en Educación en España, inferior al de Grecia e Irlanda

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El porcentaje de gasto público de España en Sanidad y Educación respecto al PIB en 2014 fue más bajo que la media europea. En 2014, España destinó tan solo un 4,1% de su PIB a la Educación, por debajo de la media europea, cercana al 5%. El porcentaje es inferior al de países como Irlanda (4,3%), Grecia (4,4%) o Portugal (6,2%) y está a mucha distancia del registrado en Dinamarca, el país de la UE que más invierte en esta partida, con un 7,1% del PIB.
 
Supone además la cifra más baja del grupo de la Europa de los 15 (los Estados miembro de la UE al cierre de 2003), según refleja el último informa del ‘think tank’ de economistas Fedea, que analiza la evolución del gasto público en el Estado de Bienestar en España durante la crisis y la compara con la media de la UE.
 
Los expertos distinguen dos fases: una expansiva (de 2007 a 2009) y una de consolidación fiscal (de 2009 a 2014). En la primera, el gasto público en Educación en nuestro país subió un 15% en términos reales y un 0,06% en puntos de PIB; sin embargo, en los cinco años posteriores el gasto se recortó en un 14% en términos reales y en un 0,05% PIB.
 
Así, el porcentaje destinado a la Educación en 2014 fue similar al de 2007 (4,0%), mientras que en Alemania y Grecia (que hace 9 años destinaban menos dinero público a esta partida que nuestro país) aumentó de forma constante, relegando a España en el ranking.
 
Menos gasto en Educación y Sanidad, más en intereses de deuda y desempleo
 
Además de la Educación, España también destinó el año pasado menos dinero público respecto al PIB que la media europea a la Sanidad, con un 6,1% frente al 7,2% promedio de la UE, a pesar de que en este caso la partida se incrementó respecto al 5,7% de 2007.
 
Sin embargo, debido a las altas tasas de paro, fue uno de los países que más dinero dedicó al desempleo (un 2,4%), tan solo por detrás de Finlandia (2,5%); y al pago en intereses (un 3,1% del PIB), en este caso por debajo de Grecia (3,8%), Italia (4,2%) y Portugal (4,6%).
 
Por otro lado, en los últimos años, como consecuencia del envejecimiento de la población, se disparó el gasto en pensiones durante los años de crisis: del 7,9% que suponía en 2007, pasó al 11,6% en 2014, prácticamente en línea con la media europea.