Las AEE ha pedido al Ejecutivo que se destine parte del superávit del sistema eléctrico a devolverles un porcentaje de los recortes que han sufrido con la reforma energética. La Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha cargado contra la reforma energética del Ejecutivo de Mariano Rajoy, que ha conseguido que los ingresos de estas renovables caigan un 26% en el primer trimestre del año, a pesar de haber generado un 9% más de electricidad. Esto se explica por el temible ‘efecto caníbal’: “cuanto más genera la eólica, más baja el precio del mercado y menos cobra el sector”. Una consecuencia de la que ya alertaron los expertos y que fue desoída por el ministro de Energía e Industria, José Manuel Soria.
En concreto, la energía eólica ha sido la que más electricidad ha aportado a la red española durante el primer trimestre del 2016. Y es que, este ha sido el tercer periodo con más generación eólica de la historia de España, con un total de 17.114 GWh. No obstante, sus ingresos han caído.
A esto se suma que la reforma de Soria ha retirado las subvenciones a un tercio de los parques españoles –todos aquellos que fueron instalados antes de 2004-, por lo que si aumenta el viento y bajan los precios, estos no son capaces de hacer frente a los costes de producción. En concreto, la ley estima el coste del mantenimiento entre 24 y 29 euros/MWh, frente a los 27,3 euros/MWh que recibieron del mercado.
Estos problemas de las eólicas coinciden con un superávit del sistema eléctrico cercano a los 900 millones de euros en 2015 y con previsión positiva para 2016. Es por ello, que este sector de las renovables ha pedido al Ejecutivo que se destinen parte de estos beneficios a aumentar la ayuda pública y reducir así el fuerte recorte que han sufrido.
Por su parte, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) comparte esta indignación. En su caso, han denunciado que la resolución del déficit de tarifa haya convertido a las renovables en “las grandes damnificadas de la reforma eléctrica puesta en marcha por el Gobierno”.
En este sentido, han considerado que las energías verdes están haciendo un “esfuerzo exagerado” en comparación con otros costes del sistema para reducir el déficit del sector. Ejemplo de ello son la Distribución y el Transporte, que recibieron durante el año 2015 4.931 y 1.690 millones de euros, respectivamente. Pese a esto, la APPA ha criticado que el Gobierno en funciones haya planteado aumentar sus retribuciones en un 3,7% y un 0,89% -en este orden- aprovechando el superávit del sector.
Para paliar esta situación, las renovables han planteado que se mantenga durante toda la vida útil de la instalación el valor fijado para la rentabilidad razonable, que se elimine la fiscalidad “pseudoambiental” que soportan las renovables, particularmente el impuesto a la producción eléctrica, y que se compense a las renovables por su efecto depresor en el mercado eléctrico, según lo han indicado en una nota de prensa.
Además, “la Asociación considera imprescindible poner en valor los efectos positivos de las energías renovables mediante el establecimiento de mecanismos que graven a las energías contaminantes por sus externalidades negativas, bajo el principio de ‘el que contamina paga’”, han señalado.







