El banco confirma su intención de cobrar una comisión de dos euros por la retirada de efectivo de sus cajeros que realicen los clientes de otras entidades. El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha querido salir al paso de los rumores que apuntan a que tanto la entidad como su principal rival, BBVA, estarían interesados en adquirir Bankia, controlado en un 66% por el FROB. Durante la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados del tercer trimestre, el ejecutivo ha defendido que «en relación a Bankia no hay mucho que decir» más allá de alabar que el equipo que dirige José Ignacio Goirigolzarri «lo está haciendo muy bien».
«Bankia tiene un dueño [en referencia al Estado] que es el que tiene que decidir si vende, cuándo y cómo», ha explicado Álvarez, para el que una posible compra entra dentro del «terreno de las especulaciones» ya que actualmente «no está sobre la mesa».
En un modo más general, el consejero delegado ha reconocido que «se habla mucho de la consolidación del sector», tal y como siempre ocurre cuando hay un contexto «de presión en los ingresos», pero ha explicado que «nuestra estrategia fundamental es el crecimiento orgánico», especialmente a través de la Cuenta 1/2/3. Aun así, se ha mostrado abierto a analizar posibles oportunidades que surjan en el mercado.
El consejero delegado se ha referido también a las comisiones de los cajeros, ante la nueva normativa aprobada por el Gobierno, que prohíbe el cobro por duplicado a los clientes. En ese sentido, aunque ha avisado de que «no hay cambio» en la intención de comenzar a cobrar una comisión de dos euros por operación, sí ha reconocido que el banco tendrá que adaptarse a la nueva legislación.
«Ahora hay una normativa y estamos adaptándonos a ella», ha explicado Álvarez, que espera que en «los próximos meses» pueda tomarse una decisión. No obstante, ha recordado que en la norma impulsada por el ministro Guindos subyace una «idea clara» de que «el que puede establecer una comisión es el dueño del cajero». «Es de una lógica aplastante», ha destacado, para añadir que la medida no está hecha para beneficiar a los grandes bancos «sino a los que invierten en los cajeros». El banquero, que se ha lamentado además de que este asunto «se está magnificando», ha defendido que cobrar dos euros por operación simplemente responde a «una cuestión de costes» que hay que gestionar.







