Evo Banco planea el cierre de entre 21 y 25 oficinas, un ajuste que conllevará la supresión de 170 trabajadores. Las primeras cifras del expediente de regulación de empleo (ERE) de Evo Banco ya están sobre la mesa, un ajuste que podría afectar a casi un 30% de la plantilla de la entidad y que, si se cumplen los plazos previstos, estará finiquitado antes de que acabe noviembre.
En la primera reunión con los sindicatos, celebrada ayer, la dirección de la entidad controlada por el fondo estadounidense Apollo ha comunicado que la reestructuración afectará a una horquilla de entre 21 y 25 oficinas, lo que supondrá la supresión de entre 120 y 135 trabajadores. A su vez, Evo Banco pretende reducir el ratio por oficina a cinco empleados, por lo que se produciría un excedente de personas, según sus previsiones, de otros 35 o 40 empleos.
En total, el ajuste podría afectar a unos 170 trabajadores, lo que supone casi un 30% de los 600 empleados que el banco tiene actualmente en plantilla, después de que hace apenas tres meses el banco completase un ajuste que afectó finalmente a 42 personas. Todas las oficinas de la entidad podrán verse afectadas por el cierre.
El recorte de empleos no es el único sacrificio que Evo exige a su plantilla, sino que también ha planteado la modificación de horarios para subdirectores, con un primer horario propuesto que quedaría de la siguiente manera: 8.30h a 14.00h y 16.00h a 18.00h. En este caso no se trata de un horario flexible como el que tienen directores y directoras, sino partir directamente la jornada.
Sin embargo, CCOO denuncia que en esta primera reunión la dirección de Evo Banco no aportó ningún tipo de documentación para que la Representación Legal de los Trabajadores pueda empezar a trabajar en aportar medidas que minimicen el impacto del expediente. “No podemos realizar todavía ningún tipo de valoración al respecto, simplemente indicar que los datos dados de palabra no tienen, una vez más y como viene siendo habitual, ningún tipo de consistencia ni credibilidad”, señala el sindicato.
“No disponemos de ningún tipo de listado de oficinas afectadas, como tampoco se nos ha facilitado, la famosa ‘lista negra’ que algunos directores de división dicen que ya han confeccionado”, denuncia la formación sindical, que considera que “este tipo de comentarios lo único que demuestra es la manera marrullera y chapucera de trabajar que se practica desde la dirección de la empresa”.
Tras la primera toma de contacto, ambas partes volverán a sentarse el próximo 20 de octubre. Según el calendario previsto, el período de consultas comenzará en la semana del 26 de octubre, a partir de ese momento se dispondrán de 30 días para la negociación.







