Los empresarios levantinos inician la huida de Banco de Valencia

El futuro de Banco de Valencia parece cada vez más negro, y los empresarios de la región, que históricamente han formado una parte significativa de la base accionarial de la entidad, comienzan a vender sus participaciones. Tal y como ya publicó EL BOLETÍN, la burguesía levantina podría perder casi 300 millones en el banco cuando este sea subastado.

El primero que ha movido ficha es Celestino Aznar, vicepresidente de Banco de Valencia hasta la intervención, y hasta ahora segundo mayor accionista de la entidad. Unión De Valores, sociedad propiedad de la familia del ex presidente de Marie Claire, ha vendido una quinta parte de las acciones que controlaba en Banco de Valencia, pasando a tener un 4,96%, frente al anterior 6,14%.

En la comunicación que el empresario remitió a la Comisión Nacional de Valores (CNMV) no consta el precio de venta, pero a precio de mercado habría rondado los tres millones de euros. Además, a partir de ahora, al no estar Unión de Valores ya en el consejo de Banco de Valencia, la sociedad puede seguir vendiendo acciones sin comunicarlo al regulador, al menos hasta que no baje del umbral del 3%.

El mayor accionista de Banco de Valencia sigue siendo Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, que controla más de un 39% de la entidad, herencia de Bancaja. De hecho, hasta finales del año pasado, José Luis Olivas, presidente de la caja valenciana, era presidente del banco regional.

El segundo mayor accionista pasa a ser ahora la familia Noguera, una de las que mayor variedad de participaciones significativas tiene en empresas cotizadas en la Bolsa española, que controla un 5,167% de la entidad a través de Libertas 7. Precisamente ayer, la citada sociedad comunicó a la CNMV la salida de Francisco Pons del consejo de administración a petición propia, a causa de las exigencias de exclusividad de su actual puesto en la vicepresidencia de Bankia.

Según el registro de la CNMV, también es accionista de Banco de Valencia Sorman, S.A., con el 3,22% del capital.

Las acciones de Banco de Valencia bajaban hoy un 2,22% hasta alcanzar los 0,44 euros por título, a la espera de que se desvele su futuro. Una de las opciones más probables es que el Banco de España decida finalmente realizar lo que se conoce como una ‘operación acordeón’, que implicaría reducir el capital social del banco regional hasta cero para compensar su endeudamiento y sanear su balance e inmediatamente después llevar a cabo una ampliación de capital por el dinero que fuese necesario, y que suscribiría por completo el recientemente unificado Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). En ese caso, los actuales accionistas perderían el 100% de su inversión.

No obstante, en las últimas semanas han surgido rumores de una fusión con otra entidad, que han calentado el valor provocando una fuerte volatilidad.