Los March y los ‘Albertos’ pierden 1.373 millones con ACS

La familia March y los Albertos han visto como en el último año su participación en ACS, la constructora que preside Florentino Pérez, se ha depreciado en más de 1.373 millones de euros. Los vencimientos de deuda a los que se enfrenta la cotizada, así como la dificultad con que se ha topado a la hora de vender sus activos eólicos y de servicios auxiliares han golpeado con fuerza la cotización de una compañía que ha vuelto a ver frustrado su intento de asalto a Iberdrola.

Los banqueros March, que a través de su brazo inversor Corporación Financiera Alba controlan un 18,305% de ACS, han perdido en el último año la friolera de 781,6 millones de euros en la de Florentino Pérez. Según los últimos datos disponibles de Alba, el beneficio por acción de ACS en el tercer trimestre de 2011 fue de 5,40 euros por acción, lo que supuso cinco céntimos menos que en el ejercicio 2010. Una marcha que ya se vaticinaba en cifras anteriores y que, según algunos rumores de mercado, habría llevado a los March a deshacerse unilateralmente de un 5% adicional de ACS mediante una colocación acelerada que golpeó con fuerza la compañía.

En el caso de la participación de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, los dos primos dueños de un 13,86% de ACS a través de varios vehículos de inversión liderados por Imvernelin Patrimonio, el desplome bursátil de la constructora se ha traducido en que su porcentaje a fecha del cierre del viernes ahora vale 591,7 millones menos que hace un año. Una situación que, según alguna fuentes próximas a la compañía, habría hecho saltar las alarmas en las instrumentales de los primos y socios, al tener que refinanciar su deuda a un alto coste debido, entre otras cosas, a la mala marcha de la que es una de sus inversiones estrella: una constructora que en 2011 se apuntó el peor cierre bursátil de todo su sector, con un desplome acumulado del 34,7%.

De un año a esta parte, la situación no mejora, si no más bien todo lo contrario. ACS ha perdido un 37,4% de su capitalización bursátil al pasar de 36,88 euros por acción a 23,31 la pasada semana. El retroceso es el quinto más vertical de todo el Mercado Continuo y las dificultades que la cotizada está encontrando para vender sus activos eólicos no apuntan hacia tiempos mejores para la compañía. Tampoco en lo que se refiere a algunas de sus filiales de servicios auxiliares como Clece. La operación de venta a dos fondos de capital riesgo finalmente no salió como se esperaba:?Mercapital se quedó sola y únicamente se hizo con un 25% de la compañía, por lo que su titularidad sigue en manos de ACS.

Un panorama poco halagüeño de cara a enfrentar unos vencimientos de deuda que según un reciente informe de Credit Suisse alcanzan los 13.500 millones de euros. Las cifras oficiales de ACS hablan de solo 3.500 millones pero, puesto que Clece y los parques de energía ‘verde’ siguen en su mayoría en manos de la constructora, será el equipo de Florentino Pérez quien tenga que negociar los términos de la operación. De repetirse los términos del año 2011, los bancos acreedores podrían requerir a ACS el pago de Euríbor más 350 puntos básicos, según fuentes del mercado y sin contar con que el grifo del crédito este año está aún más seco que el anterior.

En esta abultada cifra de vencimientos, se calcula que unos 400 millones de euros están referenciados a varios créditos con los que ACS ha conseguido hacerse con un 19% de Iberdrola, un porcentaje que sin embargo no da derecho a Florentino a sentarse en el consejo de administración de la eléctrica por culpa de unos negocios en renovables de los que no consigue desprenderse. Recientemente, la Audiencia de Vizcaya ha vuelto a dar la razón a la presidida por Ignacio Sánchez Galán y el recurso ante el Supremo no se tramitará hasta dentro de dos años como mínimo.

Este último escollo en el asalto a Iberdrola parece haber sido la última gota que ha colmado la paciencia de los March y los ‘Albertos’, que temerosos de que el asiento en la eléctrica no llegue nunca y la sangría bursátil continúe parecen determinados, según algunos expertos del mercado, a que Florentino Pérez ceda y se deshaga de los derivados a través de los que ha reforzado su posición en la eléctrica. Una petición a la que se ha sumado también UBS. El banco suizo y acreedor de ACS aconseja a Pérez que afloje posiciones en Iberdrola para compensar un balance donde la deuda tiene cada vez más protagonismo.

Con estas premisas queda por ver si el presidente de ACS cede y apuesta por sanear el balance de su compañía con una posición más amable para los bancos o si se mantiene en sus intenciones. Un extremo al que los operadores del mercado más críticos con los planes de Pérez señalan como punto de partida para nuevas ventas aceleradas por parte de sus descontentos socios de referencia.